Históricamente, la función auditiva ha estado relacionada con la capacidad de superar un estado de coma; sin embargo, hasta antes de este estudio, no se había considerado que esta capacidad dependía del tiempo de inicio de la evaluación. Anteriormente, ya se hizo un seguimiento a los pacientes durante días y semanas; pero en el pionero método publicado en noviembre en la revista “Brain”, los pacientes fueron evaluados durante las primeras 48 horas, consideradas la fase crítica. Los especialistas sugieren que durante los primeros momentos del trauma, las personas pueden distinguir patrones de sonido, pero es el progreso de esta actividad la que determina la supervivencia y el retorno a la conciencia de los pacientes. Si quieres saber más sobre este tema, sigue leyendo esta interesante nota de Pamela Montes Iturrizaga.


Las respuestas cerebrales INFOGRAFÍA: (c) Diario El Comercio

En el estudio en el que participaron siete científicos del Hospital de la Universidad de Lausana, Suiza, dirigidos por la doctora Marzia de Lucia se hizo seguimiento a 30 personas que habían caído en coma, a causa de un ataque cardíaco.

Como regla estándar, estos pacientes son sometidos a hipo-termia terapéutica a 33° Celsius por 24 horas. Aun en hipotermia, el equipo de la doctora De Lucia colocó electrodos en el cuero cabelludo de los pacientes a fin de tener un registro de la actividad cerebral, y los expusieron a una serie de sonidos.

Desde tonos puros hasta mezclas de diferente duración. Las señales cerebrales irían a revelar qué tan bien los pacientes lograban discriminar los sonidos en relación con las personas sanas. El seguimiento tuvo una duración de tres meses, y al cabo de este tiempo quienes se encontraban en estado de coma habían fallecido o despertado.

Se comprobó que todos los pacientes que mejoraron su capacidad de discriminar en el segundo día de pruebas neuronales, no solo sobrevivieron, sino que despertaron del coma.

En contraste, un buen número de pacientes que mostraron una capacidad auditiva deteriorada para discriminar sonidos en el segundo día de pruebas, no sobrevivió. La evaluación del segundo día fue clave porque, independiente del desenlace, en el tercer mes, todos los pacientes mostraron una buena capacidad de discriminar durante las primeras 24 horas.

En el informe de resultados, la doctora De Lucia sugiere que lo que permite predecir la recuperación es la progresión favorable de la función en el tiempo. Estos resultados son de gran utilidad para los familiares de personas que por distintas circunstancias han caído en un estado de inconciencia. Para los allegados del paciente es importante saber si este se podrá recuperar o no.

Órgano vital
Como se ha mencionado, la capacidad auditiva está relacionada con la función cerebral. Al respecto, el doctor Nilton Custodio, neurólogo de la Clínica Internacional explica que “el oído es un sentido ubicado en la parte más profunda del tronco cerebral,entre la protuberancia y el bulbo. Este es el último punto en afectarse cuando hay una lesión, pero es muy importante porque si es afectado, la persona muere”.

Lo que quedó sin determinar en el estudio del Hospital de la Universidad de Lausana fue si la buena salud auditiva observada en la primera fase de las pruebas (durante las primeras 24 horas) fue producto de la hipotermia o se trata de una situación.

El extraño caso de los pacientes que regresan
El coma se refiere a la pérdida total de la conciencia, cuando no hay respuesta alguna a los estímulos externos como los auditivos, visuales, de aprendizaje, etc.

Si esta situación de coma se prolonga por más de quince días el paciente puede caer en Estado Vegetativo Persistente (EVP) o en el Estado de Mínima Conciencia (EMC).

En el primer caso, el daño es severo y sus posibilidades de recuperación son mínimas o imposibles; pero en el segundo, el paciente responde con pequeñas demostraciones como mover un dedo o pestañear.
Esporádicamente, las noticias reportan “casos milagrosos” de pacientes que despertaron de un estado vegetativo luego de 10 y hasta 20 años.

En estos casos, de acuerdo con el neurólogo Nilton Custodio, los pacientes despiertan “porque fueron mal diagnosticados. El 43% de las personas que despiertan y fueron diagnosticadas con EVP, en realidad tenían EMC”. Es el caso por ejemplo de Terry Wallis, un norteamericano que sufrió un accidente automovilístico a la edad de 19 años y luego de entrar en un coma profundo, los neurólogos le diagnosticaron EMC.

Wallis despertó de ese estado en el 2003, a los 42 años y siguió terapias para recuperar lentamente su capacidad de hablar y contar.

Por ello, los especialistas suelen realizar pruebas de capacidades visuales y auditivas. Si estas arrojan resultados de evolución favorable, el paciente puede ser rediagnosticado y pasar del EVP al EMC; y de esta manera, los médicos podrán elaborar estrategias para su rehabilitación.

El caso de inconciencia más severo es la muerte cerebral, debido a la inutilización del tronco cerebral. Este es irreversible y la persona se mantiene viva conectada a un respirador artificial.

En detalle

SIN RESPUESTA
Una persona en estado de coma no responde al estimulo verbal, visual, olfativo ni a estímulos externos como la luz, entre otros.

SITUACIONES DE RIESGO
Algunas lesiones que pueden ocasionar el coma son: la hipoglucemia, el coma diabético, el estado de shock, las hemorragias cerebrales, los tumores cerebrales, intoxicaciones o envenenamientos, entre otras.

GRUPO DE ESTUDIO
Los científicos suizos estudiaron a 30 pacientes comatosos resucitados luego de un paro cardíaco y el grupo de control fue de cinco personas sanas.

BAJA DE TEMPERATURA
En el estudio, los pacientes fueron sometidos a un descenso en su temperatura corporal de 33 °C. Se considera una situación de hipotermia en seres humanos cuando son expuestos a una temperatura inferior a los 35 °C.