El Museo de Historial Natural (MHN) de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos cumplirá el próximo 28 de febrero 95 años de funcionamiento. En su interior atesora dos millones de ejemplares de flora, fauna, minerales y fósiles y recibe un promedio de 30 mil visitantes al año. Ubicado en Jesús María, este espacio de investigación y exhibición requiere de mayor presupuesto por parte del Estado para ampliar sus trabajos. “Nos gustaría hacer más investigación con presupuesto nacional para estudiar o inventariar áreas mas recónditas que todavía no han sido estudiadas”, expresó la doctora Betty Millán Salazar, directora de este museo, quien es botánica de profesión y también responsable del proyecto PALMS (Impacto de la cosecha de palmeras en los bosques tropicales). Si quieres saber más sobre este tema, sigue leyendo esta interesante nota de Sandro Medina Tovar.

A pocos años de cumplir 100 años de creación, ¿en qué situación se encuentra el MHN?
El Perú está ubicado entre los 10 países megadiversos del planeta, por lo tanto es un reto tener un Museo de Historia Natural de una gran envergadura. Lamentable, no hay una real preocupación del Estado para que los museos de historia natural y herbarios del país tengan lo necesario como equipos e infraestructura así como presupuesto para que los investigadores realicen sus trabajos. Esta falta de apoyo económico imposibilita poner en marcha inventarios de áreas recónditas que todavía no han sido estudiadas.

Para atenuar esta situación, ¿qué estrategias vienen realizando?
Desde sus inicios, este museo tuvo el aporte de valiosos científicos extranjeros, algo que sigue llevándose a cabo. Tenemos el apoyo de museos de países extranjeros como Holanda, Estados Unidos, Dinamarca, Francia, Alemania, Inglaterra, China, así como de naciones de Latinoamérica, principalmente. Pero no todo queda aquí, puesto que estamos gestionando el proyecto “Museo de Historia Natural, 100 años por 100 años más”, que implica la reestructuración y construcción de nuevos espacios del museo, que permitan el desarrollo de sus actividades.

Actualmente, ¿existen suficientes profesionales para mantener el MHN?
No es suficiente. Tenemos solo 27 investigadores permanentes y cerca de 100 tesistas de pre y posgrado que en cualquier momento pueden emprender otros trabajos. Este museo, el más grande del país en su género, atesora cerca de dos millones de colecciones científicas de diferentes especies. Lamentablemente se piensa que basta tener las especies en una base de datos, pero eso no es así, porque la lista o el inventario no tienen valor si es que ese espécimen no posee un valor de referencia, es decir, estudios previos. Si nuestra situación no es de la mejores, imagínense cómo se encuentran en el resto del país, donde deberían existir 10 museos de historia natural y cerca de 20 herbarios.

¿Qué tipo de trabajo o coordinación realizan con los demás museos?
Deberíamos tener reuniones de coordinación, pero casi no resulta posible; por un lado se nos encarga formar parte de un equipo técnico que, por ejemplo, revise o analice iniciativas de estrategias de conservación, pero no se destina presupuesto para hacerlo. Falta invertir en este tipo de centros de investigación que podría aportar mucho en estos momentos en que la población cada vez más ocupa espacios geográficos. Es cierto que se hacen estudios de impacto ambiental, pero no se informa cuántas especies fueron destruidas, ni la sabremos por que no la hemos inventariado. Es importante para un país como el nuestro que los distintos museos documenten la biodiversidad que tenemos, así como la registren científicamente y luego sean dadas a conocer al público en general para que se respete nuestra naturaleza y, por supuesto, se conozca el trabajo que realizamos.