Como es sabido, desde hace un buen tiempo Motorola Solutions se dedica a diseñar soluciones para mantener las comunicaciones en casos extremos: ya sea por situaciones de seguridad ciudadana, hasta por episodios en los que la fuerza de la naturaleza sea el protagonista. A continuación, compartimos con ustedes una interesante infografía sobre cómo deberían funcionar las comunicaciones en esos casos. Después del salto podrán, además, ver el supuesto contexto en el que se desarrolla esta solución.

Preparados para el momento de una inundacion - Motorola

En caso de huracán e inundaciones
Tras siete horas de intensas lluvias y vientos de más de 120 kilómetros por hora, el huracán ha tocado tierra firme. Un devastador ciclón de categoría 4 en la escala de Saffir-Simpson, está azotando la zona dejando destrucción en algunos edificios, casas, obstrucción en carreteras, y causando desabastecimiento de de agua y servicios esenciales a miles de personas que además deben ser evacuadas.

Tanto lluvias, vientos como fuertes mareas han provocado la ruptura de un dique de contención, dándose inundaciones de hasta 40 por ciento en las zonas bajas de la ciudad.

Todavía esperan ser evacuadas miles de personas que quedaron aisladas por dicho fenómeno meteorológico en sus viviendas. La energía eléctrica ha sufrido un corte por tiempo indeterminado, así como teléfonos celulares e internet, lo cual está generando un caos en la comunicación de la zona. Las fuerzas de seguridad necesitan actuar de inmediato. El tiempo puede significar vidas.

Preparados para el momento
Las redes comerciales no funcionan. Pero las fuerzas de seguridad pública cuentan con redes diseñadas para funcionar en momentos de crisis como este. Por eso, después del huracán las comunicaciones se dan de manera fluida e inmediata. Los diversos cuarteles están conectados a través de radios troncalizadas digitales, por medio de las cuales se coordina el plan de acción. Los dispositivos son expuestos a contacto con agua, pero con la robustez de la nueva tecnología estos siguen trabajando sin dificultades.

Los sistemas de comunicación integrados permiten al centro de comando distribuir a los agentes de campo en las zonas más afectadas. Estos instalan en una zona inundada cámaras de videovigilancia móviles que transmiten video en tiempo real al centro de comando. Es registrado el rescate de una persona resguardada en el techo de su vivienda. Gracias al video el centro de comando sabe que tiene que enviar un helicóptero preparado con equipos de asistencia médica, pues la víctima ha sufrido severos golpes.
Múltiples edificios han sido afectados por el huracán.

Los bomberos se concentran en la evacuación de los damnificados a los refugios implementados por el Estado. Desde las tablets ingresan a una aplicación de GPS que les permite localizar los refugios más cercanos y marcar la ruta conveniente para llegar a ellos. De esta manera los ciudadanos son trasladados efectivamente en menos tiempo.

La evacuación de los damnificados es controlada por el lector de huellas digitales que registra e inmediatamente identifica, gracias a una base de datos, a las personas que son trasladadas. El registro sirve posteriormente para la búsqueda de personas perdidas.

Durante el rescate los bomberos envían fotos con calidad de imagen a los diversos cuarteles para que los refuerzos acudan con las herramientas necesarias para enfrentar situaciones de riesgo. El rescate es exitoso y no se registran víctimas fatales gracias a la acción inmediata.