En la Universidad de Burgos, en España, especialistas crearon una lámina que cambia de color ante la presencia de mercurio en el agua. Pero, además, idearon una aplicación para dispositivos móviles que puede indicar el valor exacto de la concentración de contaminación.

La lámina es de bajo costo y se introduce por cinco minutos en el agua ; si se tiñe de rojo, significa que está contaminada con mercurio.

“Los cambios pueden ser vistos por el ojo desnudo y cualquiera, incluso sin conocimientos previos, puede averiguar si una fuente de agua está contaminada con mercurio por encima de determinados límites”, indica José Miguel García, uno de los autores de la investigación que fue publicada en la revista “Analytical Methods”.

El usuario tomará una foto con la cámara digital a la lámina y gracias a la aplicación –que usa el software GIMP de código abierto– podrá conocer las cantidades de mercurio, según los límites establecidos por la Agencia de Protección Ambiental (EPA).

El equipo considera que el agua de España es de excelente calidad debido a los controles de las autoridades, por lo que sugieren que el método podría utilizarse para derrames de mercurio específico, o detectar la presencia del metal en el pescado.