Por Javier Martínez Garralda. He tenido la posibilidad de probar la ‘demo’ en modo single player del próximo título de Sony y Santa Monica, God of War: Ascension. Se trata de un juego que, a simple vista, nos presenta a Kratos más humano que nunca y que, además, lo ubica a la misma altura de las anteriores presentaciones.

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Primero, hay que dejar en claro que se requiere descargar el archivo de 3,5 GB, para luego proceder a su instalación. Recién allí podemos sorprendernos –gratamente, por cierto- con el contenido extra de esta ‘demo’: material de History Channel y su serie “Vikings”. Pero, vayamos al grano.

Esta ‘demo’ nos ubicará capturado por las Furias, endemoniados seres las cuales fueron creadas de las peleas y conflictos entre los dioses primordiales, que dieron dieron origen al mismo planeta Tierra.

Y es aquí en donde conocemos nuestra premisa: escapar de la prisión de La Desesperanza. Así comienza esta nueva aventura de Kratos, en un desesperado intento de escape a lo largo de un tremendo escenario construido a lo largo de un Titán, el cual sufrirá cambios a lo largo del demo y que nos complicará la vida en más de una oportunidad.

Comenzando todo este recorrido con enemigos por doquier, encontramos que se mantienen muchas de las cualidades que hicieron de esta IP algo grande. Y es que por lógica, si algo funciona, no se debe cambiar.

Se puede mejorar, pero no cambiar. Ni de broma. Bajo esta premisa, seguiremos repartiendo golpes, ataques y demás trancazos a cuanto enemigo se nos ponga por delante. La gran cantidad de contrincantes en pantalla se mantiene, como también los ya famosos y no tan continuos Quick Time Events. La rapidez de los enfrentamientos es mayor.

En lo que respecta al sistema de juego, es más ágil. Esto incluye nuevos movimientos, como quitarle las armas a los enemigos y usarlas contra ellos mismos; o recoger armas secundarias. Además, se ha añadido un agarre especial con el R1, muy útil para ampliar nuestra diversidad de ataques.

Otro ejemplo: si recordamos en God of War 3, la eliminación de Helios se puede realizar de la manera habitual, pero también podemos ver cómo al infringir un corte o golpe final al cíclope en su pecho, sus entrañas caen al suelo. ¿Más crudo? Sí, sin dudas.

Es interesante el medidor de rabia de Kratos. Tras ir llenándose y cuando está cargado al máximo, podemos realizar los más brutales ataques que el Fantasma Blanco de Esparta pueda generar. En realidad, todo este apartado se nota más pulido y trabajado si lo comparamos a las ediciones anteriores.

En cuanto al apartado gráfico, esta nueva entrega, goza de un HUD muy limpio de información. Solamente se presenta la acumulación de golpes, nuestra vida y el nivel en el que estamos. Del mismo modo, si accedemos a un QTE, se nos presentará de forma muy simple y sencilla, bajo una estética muy bien planteada. La paleta de colores ha cambiado y ya no es tan colorida ni contrastante. Esta vez, God of War: Ascension es más opaco. ¿Será por la temática? ¿Será porque es una ‘demo’? No lo sabemos, pero que se ve mejor que en GoW3, no lo dudamos.

Mejores texturas, efectos de luz y contraste, con acabados más realistas. Y todo corriendo con una fluidez que ya quisiera tener otro juego. ¿Caídas de ‘frame’? Olvídenlo. Ni con el Titán más grande y fuera de pantalla al que nos enfrentamos.

Del doblaje no hay quejas. Es en castellano Latinoameicano, sin ningún tipo de expresiones fuera de contexto.

Y la banda sonora de la ‘demo’ está simplemente a la altura del juego mismo. Un placer escuchar los temas de Tyler Bates y Timothy Williams. God of War: Ascension me gustó y mucho.