En México, donde la cardiopatía isquémica es la primera causa de muerte, se presentó una solución que devolverá la esperanza a muchos. Se trata de un dispositivo que permanece en el interior del paciente para mantener su corazón funcionando.

Mexicano recibe corazon artificial. INFOGRAFÍA: (c) Diario El Comercio

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) logró que José Salvador Pérez Yáñez, un hombre de 69 años, se convierta en la primera persona en la región latinoamericana en recibir un dispositivo de bombeo para asistencia ventricular.

El paciente tiene un orificio en el abdomen por donde pasa un cable que permanece conectado a una consola, junto con las baterías portátiles que echan a andar el dispositivo cardíaco. Todo el equipo es transportado en un bolso ajustado a su cintura.

Las baterías duran 6 horas y son recargables. Debido a que el sistema utiliza electricidad, Pérez Yáñez necesita tener especial cuidado al ducharse y proteger el dispositivo, guardándolo en una bolsa hermética.

Hace 15 años, el paciente fue diagnosticado con cardiomiopatía isquémica (disminución de irrigación sanguínea al corazón).

Posteriormente sufrió un infarto cardíaco, lo que obligó a los médicos a colocarle un ‘by-pass’ (derivación vascular). “Tres años después este hombre casado y con cinco hijos fue sometido a un nuevo método médico mediante la aplicación de células madre al corazón. Sin embargo, su salud se vio minada cuatro años después”, indicó el IMSS.