Que yo recuerde –y para poner algunos ejemplos– desde las épocas del iOS 4 han ocurrido constantes problemas: desde los referidos a la lentitud en la instalación hasta los relacionados a la duración de la batería. Luego, ha habido problemas con la antena del equipo (iPhone 4) o con pantallas amarillentas (iPhone 4S), que se conoció como ‘yellowgate’.

¿Entonces por qué tanto revuelo? En lo personal (y espero que tengan en cuenta que es una opinión), creo que es por el debilitamiento que sufre la firma. No me malinterpreten. Apple sigue marcando la pauta en cuanto a experiencia de usuario y a diseño (aunque a algunos nos les ha gustado nada el del iPhone 6). Sin embargo, creo que en innovación ha sido superada por otras empresas.

Hasta hace poco Apple lanzaba sus productos y la gente esperaba la reacción de sus competidores. Muchas veces estos presentaban hardware o software interesante, pero todo se opacaba ante lo que dictaba la empresa de Cupertino.

Este año ha sido evidente cómo los papeles han cambiado. En la presentación del iPhone 6 y el iPhone 6 Plus, se encontraron muchas similitudes con productos que ya tenía la competencia o que, incluso, se habían presentado años atrás. Sin dudas, una situación muy complicada para una empresa acostumbrada a marcar la pauta.

¿Tú qué opinas?