Recuerda bien esta fecha: 2 de enero del 2015. Restan poco más de 10 días para que los operadores celulares queden prohibidos, de manera oficial, de vender equipos bloqueados.

Esto significa que ya no habrán teléfonos celulares que solo funcionen con el chip (tarjeta SIM) de un determinado operador telefónico. Además, si tú ya eres propietario de un equipo celular también puedes solicitar, desde esa fecha, el desbloqueo de tu equipo.

Este anuncio –hecho hace varias semanas atrás por el Organismo Supervisor de la Inversión Privada en Telecomunicaciones (Osiptel)– nos lleva a pensar automáticamente: “los precios de los equipos van a subir, porque el operador ya no va a asumir parte del costo”.

Osiptel lo descarta. Sus voceros aseguran que, como no se separarán los contratos de los equipos de los de los servicios, no hay razón para algún incremento. Por su parte, algunos fabricantes consideran que sí es real la posibilidad de un incremento, aunque esto ocurra hasta que el mercado se adecúe a las nuevas condiciones.

¿Pero qué es lo que se busca con esta medida? La motivación es básicamente facilitar que el usuario pueda trasladarse de una operadora a otra sin necesidad de cambiar de equipo y sin importar si tiene un plan pospago o prepago.

Si este año el mercado de la telefonía móvil se puso interesante con el ingreso de dos operadores más, el próximo año promete serlo más. Se espera el ingreso de nuevos operadores que, gracias a esta nueva norma, se concentren en ofrecer mejores planes y servicios a los usuarios, haciendo mucho más dinámico este segmento que sigue en crecimiento.