La queja –completamente justificada– cada vez que se acerca el Día de la Madre es que las tiendas se empeñan en anunciar principalmente electrodomésticos como el regalo perfecto para las mamás. Pero, como ya todos sabemos, eso ya no es así.

Es innegable que la tecnología ha transformado nuestra sociedad y cada vez forma parte importante de nuestra cotidianidad. Entonces, ¿será adecuado regalarle tecnología a las mamás? Probablemente sí.

Quizás sea un buen momento para renovar el teléfono celular de la mamá (tal vez hasta regalarle su primer smartphone). Quizás es la ocasión adecuada para introducirla en el mundo de las tabletas y regalarle la suya para que pueda buscar información, comunicarse y hasta entretenerse en todo lugar.

Este domingo podría ser la fecha perfecta para que las mamás aficionadas al deporte reciban algún ‘wearable’ que las ayude a hacer un seguimiento de sus rutinas de ejercicios.

Y no hay que pensar que la edad de nuestras madres es un impedimento para la tecnología. A mi madre nunca le interesó la tecnología, y cosas como reproducir una película en el VHS las veía como demasiado complicadas. Hace unos años aprendió cómo usar el complicadísimo control de su flamante Smart TV para llegar hasta Netflix y ver las películas y series que tanto le gustan.

No es necesario que sea el aparato más moderno, ni el dispositivo más versátil. Debe ser aquel que realmente sea útil y que cubra las necesidades específicas de quien lo recibirá.

Pero esta es la recomendación más importante: los que puedan hacerlo, aprovechen este domingo para pasar un buen momento con sus madres y decirles lo mucho que las quieren.