Hace algunas semanas se generó una polémica que involucraba a las emisoras radiales en FM. El spot –promovido por el gremio radial– básicamente trataba de explicar a los radioescuchas las múltiples ventajas que la radio en frecuencia modulada tiene sobre los servicios de streaming de audio.

 

Un celular con radio FM es mejor por donde lo escuches”, “el streaming no es malo, pero no es radio FM” y “si estás pensando comprar un celular nuevo exige que tenga radio FM, no streaming, no una app que funciona como radio” son las ideas principales de este anuncio. Más allá de quién tiene la razón (pese al uso de algunas imprecisiones técnicas), una sola cosa es clara: la radio también está empezando a sentir el impacto de lo digital.

Aunque la atención se centra en los periódicos, los otros medios de comunicación tradicionales (radio y televisión) también tienen que adecuarse a la irrupción de la tecnología en todos sus procesos.

En Lima las emisoras radiales son principalmente musicales y siempre repiten las mismas canciones, durante todo el día. Son pocas las estaciones con programas hablados, pero no hay mucho para escoger.

Las nuevas generaciones ya no aceptan que les impongan lo que deben hacer. El usuario ahora es quien tiene el poder. El poder de decidir qué leer, qué mirar, qué escuchar, cuándo y de qué manera. En eso se centra la tan mentada Web 2.0.

Ante la escasa oferta tradicional, la mayor penetración de dispositivos móviles y la adopción progresiva de Internet móvil, creo que el terreno está preparado. Que vengan nuevos servicios de streaming musical y que crezca más la oferta de podcasts (programas de radio digital). Estoy seguro de que nuestros oídos lo agradecerán.

¿No sabes qué es un podcast?