Alistan cierre definitivo de relleno sanitario en Ancón

Municipalidad de Lima puso denuncia por desacato a la clausura temporal. Empresa opera sin licencia desde el 2008 al amparo de medidas cautelares

Alistan cierre definitivo de relleno sanitario en Ancón

KATHERINE SUBIRANA ABANTO
El Comercio

El ingeniero César Navarro está convencido de que hace las cosas bien. Cabeza de la empresa Casren, maneja desde hace once años un relleno sanitario que funciona a la altura del kilómetro 45,5 de la carretera Panamericana Norte, en Ancón, y dice que piensa construir una planta para generar energía a partir de los residuos que el mismo relleno recibe.

Pero este discurso no convence a la Municipalidad de Lima, que el 29 de setiembre lo clausuró por 30 días por funcionar sin licencia desde el 2008 y por ser un foco de contaminación. Mientras Casren intenta obtener, una vez más, una medida cautelar que le permita seguir operando sin los requisitos de ley, el concejo metropolitano anuncia su intención de cerrar el lugar de manera definitiva.

¿LA ÚLTIMA CLAUSURA?
Esta controversia se arrastra desde el 2008, cuando la Municipalidad de Lima revocó la licencia del relleno (que hasta ese momento era indefinida). Según la comuna, el motivo fue que ya no cumplía los parámetros sanitarios.

Desde el año 2009, la Dirección General de Salud (Digesa) dejó de realizar las inspecciones necesarias para avalar el funcionamiento del relleno, pues este ya no contaba con licencia municipal. Debido a la falta de permisos, el concejo metropolitano ya había clausurado de forma temporal el relleno sanitario en el 2010. Pero nunca procedió a una clausura definitiva.

El relleno siguió funcionando al amparo de dos medidas cautelares. Incluso al día siguiente de la clausura del 29 de setiembre pasado, este Diario comprobó que seguía funcionando.

DENUNCIA PENAL
César Navarro argumenta que la empresa siguió operando porque como el cierre fue intempestivo y no se lo notificaron, no tuvo la oportunidad de defenderse. Mantuvo un ingreso abierto para los camiones mientras presentaba una nueva medida cautelar.

Alejandro Salas, subgerente de la Dirección de Control y Fiscalización del Concejo de Lima, explica que “al ser un problema de salud pública, el municipio no está obligado a notificar”. Y añade que, ya que el problema se arrastra desde el 2008, “la empresa ha tenido tiempo de solucionar los problemas y no lo ha hecho”.

Por haber desacatado la clausura temporal la Municipalidad de Lima ha interpuesto una denuncia penal contra César Navarro.

El cierre temporal vence el 29 de octubre, pero, según Salas, “la municipalidad se va a poner firme y buscar la clausura definitiva del relleno”, pues pone en peligro la salud de los vecinos de Ancón.

DEFENSA DUDOSA
En un recorrido de este Diario por el relleno sanitario no se detectaron signos de contaminación. Ni olores fuertes ni plagas de moscas o mosquitos. Sin embargo, no son pocos los vecinos que manifestaron que esto se debía a que el recorrido lo hicimos de día y el problema se siente a eso de las 2 o 3 de la madrugada. “A esa hora no se puede dormir, porque apesta”, dijo Donato Polo, secretario de organización del asentamiento humano Las Palmeras, el más cercano al relleno.

La entidad que ha intentado asumir la defensa de los vecinos en este caso es la Asociación Protectora del Medio Ambiente de Ancón (Apmada), una organización sin fines de lucro que despierta dudas entre los pobladores de Las Palmeras.

La organización funciona en una casucha de madera a punto de desmoronarse, ubicada en la Manzana E, Lote 14 de Las Palmeras. Al tocar la puerta atiende Pedro Colón Claros, un hombre al borde de la indigencia quien asegura que no cobra un centavo por ofrecer su casa para el funcionamiento de la organización, la cual presenta medidas cautelares y cartas notariales en las que se solicita el cierre del relleno.

Lo curioso es que al lado del asentamiento humano se ubica una ladrillera que los vecinos acusan de contaminar el aire, pero que Apmada no ha denunciado nunca. Pedro Colón dijo a este Diario que se debe a que “a pesar de contaminar, colabora con los vecinos y les da ladrillos”.

Algunos vecinos creen que Colón es la cara que usa gente interesada en el cierre de Casren por razones de negocio. “Vienen carros nuevos y señores de saco y corbata en las noches”, dijeron. Pero esto no elimina su incomodidad por el hedor que los acompaña.

SEPA MÁS
En caso de cierre
En caso el relleno de Casren fuera clausurado, la Municipalidad de Lima aseguró que no se autorizaría el funcionamiento de otro relleno en el mismo terreno.

Distritos atendidos
Comas, Carabayllo y Ancón son algunos de los distritos que depositan sus desechos en el relleno sanitario de Casren. Ancón ha manifestado su interés en construir su propio relleno sanitario.

Segunda Inspección
La Municipalidad de Lima, al ver que Casren funcionaba aun clausurado, realizó una operación el 4 de octubre. Cerró todas las entradas y encontró que los camiones que ingresaban no tenían permiso para trasportar desperdicios.

Problemas de terreno
Parte del relleno sanitario ocupa un área propiedad del Estado que el Ministerio del Ambiente reclama para un parque ecológico. La empresa Casren intentó negociar con dicho sector el uso del terreno, pero su intento no prosperó por la falta de licencia.