Brasil declara la “guerra” a quienes deforesten su Amazonía

Según autoridades, los que destruyan bosques para ampliar áreas de cultivo y pastoreo “tendrán sus reses decomisadas y donadas al programa Hambre Cero”

Brasil declara la “guerra” a quienes deforesten su Amazonía

La deforestación en la Amazonía brasileña llegó a 593 kilómetros cuadrados entre marzo y abril pasado, lo que supone un brutal aumento frente a igual período del 2010, anunció hoy el Ministerio de Medio Ambiente, que prometió abrir una “guerra” contra los responsables de la destrucción de bosques.

“Los que apuestan a la deforestación para abrir nuevos áreas de pastoreo (para el ganado) tendrán sus reses decomisadas y donadas al programa Hambre Cero”, afirmó la ministra Isabella Teixeira, quien afirmó que también incautará las semillas de los que destruyan bosques para ampliar sus áreas de cultivo.

Si son comparados a los números del mismo período del año pasado, el aumento de la deforestación llega a un 472,9%, pero el gobierno se niega a avalar esta cifra, argumentando que la investigación del 2010 fue perjudicada por las nubes, que no permitieron una evaluación precisa de los satélites.

La situación más preocupante es la que vive el estado de Mato Grosso, el principal productor de soya y con amplias propiedades dedicadas a la ganadería, y que ha sido responsable del 80% (480,3 kilómetros cuadrados) de la deforestación registrada en los últimos dos meses por los satélites del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE).

Según el gobierno, de agosto del 2010 hasta mayo pasado hubo un aumento del 27% en el área deforestada de la Amazonía, mientras que, en Mato Grosso, este incremento llegó al 43%.

ASFIXIAR EL DELITO AMBIENTAL
“Hemos desplazado a 500 efectivos más (de fiscales del medio ambiente) para Mato Grosso, y vamos a asfixiar el delito ambiental. Hasta que la deforestación sea reducida, nadie saldrá del campo”, advirtió la ministra.

Además, Teixeira anunció que convocó a un grupo de crisis integrado por representantes de varios Ministerios y de la Policía Federal, de la Fuerza Nacional de Seguridad y de la Policía Caminera, para estudiar nuevas medidas para frenar la destrucción de bosques.

El empeoramiento de los datos sobre la deforestación sorprendió el gobierno, ya que los roces intencionales y las talas de árboles en la Amazonía suelen ser más intensos a partir del final del período de lluvias en la región, que usualmente ocurre entre julio y agosto.

BUSCAN EXPLICACIONES
“Todavía no sabemos qué está pasando. Estamos evaluando la situación”, dijo Teixeira, quien se negó a avalar la tesis de ambientalistas que vinculan el aumento de la deforestación a la expectativa de terratenientes de lograr una “amnistía” del gobierno, si el Congreso aprueba el polémico proyecto de nuevo Código Forestal.

El proyecto, presentado por el diputado oficialista Aldo Rebelo, del Partido Comunista de Brasil (PCdoB), propone eximir a los agricultores amazónicos cuyas propiedades tengan entre 20 y 400 hectáreas de mantener la cobertura forestal original en el 80% de sus tierras.

La organización ambientalista Greenpeace se hizo eco en los últimos meses de denuncias según las cuales la expectativa de votación del Código Forestal que ya ha sido aplazada en tres ocasiones, ante las resistencias que enfrenta en el mismo seno del gobierno llevó a un aumento dramático en la tala de bosques, especialmente en Mato Grosso.

La organización recordó que el aumento anunciado hoy, que interrumpió una serie de caídas sucesivas en el índice de deforestación, coincide con el debate del Congreso para cambiar el Código Forestal.

PIDEN RÁPIDA REACCIÓN
“Los que están en el campo saben que esta explosión de la deforestación no es común en esta época. La destrucción suele empezar en el período de sequía… Hay una clara carrera por la deforestación, y esto puede perjudicar la tendencia de caída que existía hasta ahora”, expresó el coordinador de la campaña Amazonía del Greenpeace, Paulo Adario.

Según el ambientalista, los datos divulgados hoy requieren de una reacción drástica del gobierno de Brasil, que en 2012 recibirá en Río de Janeiro la conferencia “Río + 20”, que evaluará los resultados y los retos que quedaron de la Cumbre de la Tierra, realizada en la misma ciudad brasileña en 1992.

“Dilma tiene que desconectar la sierra mecánica en el Congreso, pues es de allí que salen las promesas de amnistía para los que destruyen los bosques. Estamos en vísperas de la conferencia Río + 20: son estos los números que Dilma presentará al mundo?”, se preguntó el representante de Greenpeace.


Tags relacionados

Amazonía

deforestación

Brasil