Calor y cohetes navideños mataron al último oso polar del zoológico de Buenos Aires

Winner tenía 4 años y vivía en una piscina de 145 mil litros. Su muerte ha reavivado la polémica: ¿los animales salvajes deben estar en cautiverio?

Calor y cohetes navideños mataron al último oso polar del zoológico de Buenos Aires

Las altas temperaturas por las que atraviesa la ciudad de Buenos Aires fueron la principal causa de la muerte de Winner, el último oso polar del zoológico de la capital argentina. Personal administrativo se percató en la mañana de ayer que el mamífero no se movía, motivo por el cual llamaron a los veterinarios. Sin embargo, era demasiado tarde: Winner había fallecido en la madrugada.

“Winner murió por el excesivo calor. Las altas temperaturas fueron determinantes” explicó en un comunicado Miguel Rivolta, veterinario y director de Bienestar Animal del zoológico. Agregó que el ruido de los fuegos artificiales en Nochebuena también han podido influir en el deceso de Winner, quien padecía de un cuadro de nerviosismo.

“Un animal dormido con calor tiene más probabilidades de morir porque no puede termorregularse mediante el jadeo o el acceso a una fuente de agua” dijo Rivolta a la prensa. Winner tenía 16 años y gozaba de un buen estado de salud, pero las elevadas temperaturas de los últimos días, que alcanzaron los 36.7 grados Celsius –con una sensación térmica de 45.5 grados- terminaron llevándose la vida del oso.