Las cataratas de Iguazú: el imperio del agua

Empápese con un recorrido por el lado argentino de este museo ecológico. Pasarelas al aire libre sobre las cascadas, bautismos en las brumas y hasta un paseo tipo safari

Por Marisol Grau

Delante de esa escandalosa masa de agua uno se siente pequeño, minúsculo, insignificante.

Y es que las cataratas del Iguazú, lejos de ser simplemente un tesoro natural compartido por Argentina y Brasil, se muestran como un ritual acuático que aplasta e hipnotiza.

Allí hay que cerrar los ojos por un instante y escuchar el “soundtrack” de este rincón selvático. Al abrirlos: la tierra en bruto, desnuda ante al hombre. Mojada y espléndida.

GARGANTA DEL DIABLO
¿Alguna vez ha caminado encima de un río sin tocar el agua? En el Parque Nacional Iguazú esto no es difícil ni un acto supranormal. Aunque sí divino por la vista que tendrá al deslizarse por unas pasarelas (hoy metálicas), que como arterias lo conducen entre los más espectaculares encuadres de la parte superior del Iguazú.

Sin embargo, en vivo y en directo frente a Garganta del Diablo, eso que vimos antes quedará literalmente atrás. Ahora es cuando el nombre del Iguazú, traducido del aborigen guaraní, cobra sentido: agua grande. Su rugido, su furia se descubren atractivos. Así, encontramos las caídas más caudalosas de las cataratas. Mire para abajo y sienta cómo su energía lo jala.

Dicho circuito tiene una longitud de 2.080 metros ida y vuelta y dura aproximadamente dos horas. Vale la pena quedarse largo rato en la última plataforma. Sepa que las personas con discapacidad también pueden hacer el paseo.

De vuelta, es preciso tomar el tren ecológico que lleva a los visitantes desde la estación central (al ingreso) hacia la Garganta del Diablo o la parada Cataratas, justamente a donde nos dirigimos.

OPERACIÓN CATARATAS
Tiene dos alternativas: el circuito superior y el inferior. Le recomendamos realizar el primero antes.

De paso nuevamente por las pasarelas obtendrá una vista panorámica de algunos saltos (cascadas) como el Dos Hermanas, Bossetti, Adán y Eva, Bernabé Martínez y San Martín. Las cataratas están formadas por múltiples brazos de agua, pero solo 23 cuentan con un nombre. Considere que la ruta posee una longitud de 650 metros y tarda algo de 1 hora y15 minutos.

Después, anímese a bajar casi al ras del río siguiendo el circuito inferior. En el camino, aprecie una torre que en el pasado sirvió como mirador y reservorio en unos de los primeros hoteles del área. También verá más saltos, tipo el Lanusse o el Alvar Núñez. Este recorrido tiene una distancia circular de 1.700 metros y no es aconsejable para personas en silla de ruedas, pues tiene un sinnúmero de escaleras.

Claro que lo interesante de ambos paseos es la sensación de intimidad que se genera con el entorno selvático. Sobre todo al ver más de cerca flora y fauna.

Sepa que en la estación Cataratas hay servicios higiénicos y establecimientos de comida. No está demás llevar bloqueador solar, repelente y un polo seco por las dudas. Entérese por qué.

MOTOR Y MOTIVO
En este punto dejamos de ser turistas para convertirnos en aventureros. Uno de los principales atractivos en el parque nacional es el servicio Gran Aventura que brinda la empresa Iguazú Jungle. Disfrute de un intrépido bautismo en las brumas de Garganta del Diablo a bordo de una lancha bimotor, además la adrenalina la pone una zona de rápidos y al final un recorrido tranquilo de 8 kilómetros por la selva en un vehículo todo terreno (su costo es de 200 pesos argentinos).

Termina el día delante de esa escandalosa masa de agua y uno se sorprende cansado, libre, pero sobre todo… empapado.

BAJO LA LUNA LLENA
Cinco veces al mes se realizan paseos nocturnos y con luna llena por las cataratas del Iguazú. Asimismo, si lo desea, este puede incluir una cena. Para mayor información sobre tarifas y fechas ingrese a la página web www.iguazuargentina.com

Allá vamos
Las cataratas del Iguazú están dentro del Parque Nacional Iguazú, al noroeste de la República Argentina, en la provincia de Misiones, departamento de Puerto Iguazú.

Desde Buenos Aires, la opción más práctica para llegar es tomar un avión en el Aeroparque Metropolitano Jorge Newbery (barrio de Palermo).

Generalmente, los visitantes no requieren de ningún tipo de vacunación al ingresar a dicho territorio.

La entrada al parque tiene un costo de 85 pesos argentinos (adultos) y 45 (niños entre 6 y 12 años). Solo se aceptan los pagos en esta moneda.

Horarios: verano: 8:00 a 18:00 hs. (16 de Set. al 15 de Mar.) invierno: 8:00 a 17:00 hs. (16 de Mar. al 15 de Set.).

AVENTURA EN LA SELVA
Dentro del Parque Nacional Iguazú encontrará más circuitos para elevar la adrenalina y terminar… mojados. El denominado Aventura Náutica propone un bautismo en las brumas de La Garganta del Diablo, mientras que el Paseo Ecológico sugiere navegar en balsas a remo para observar flora y fauna. Entérese de los precios y otros datos útiles en www.iguazujungle.com