Greenpeace acusó a México de fomentar turismo incompatible con naturaleza

La organización ecologista dice que el gobierno mexicano promueve la especulación y destrucción de ecosistemas

Greenpeace acusó a México de fomentar turismo incompatible con naturaleza

La organización ecologista Greenpeace acusó hoy al Gobierno de México de promover “la especulación y destrucción de ecosistemas” en el país, y de fomentar una “política de turismo totalmente incompatible con la protección del medio ambiente”.

“Autoridades de diversas dependencias se han dedicado a aprobar proyectos que no cumplen normas y criterios ambientales, que agotan los recursos de zonas frágiles y, lejos de traer riqueza a las comunidades, lo que hacen es empobrecerlas, contaminar, generar presión en los acuíferos, demanda de servicios y economías de corto plazo”, advierte Greenpeace en un comunicado.

Dos días antes de que se celebre el Día Mundial del Medio Ambiente, la ONG denunció la situación de cuatro proyectos ubicados en los estados de Sinaloa, Baja California Sur y Nayarit.

PROYECTOS CRITICADOS
Uno de ellos está localizado en Escuinapa, en el noroccidental estado de Sinaloa, y según la ONG daña las marismas de la zona, “el sistema de humedales más importante del Pacífico mexicano”.

Otro es el desarrollo de Cabo Cortés, de Baja California Sur, en el noroeste de México, que “pone en alto riesgo la integralidad del parque marino Cabo Pulmo, el arrecife coralino más relevante del Golfo de California”.

Este proyecto fue otorgado a la empresa turística española Hansa Urbana, con un plan urbanístico de 27.000 habitaciones, similar a la oferta de la turística Cancún que, de acuerdo con los ecologistas, dañaría esa zona semidesértica de México.

En la ensenada de La Paz, también en el estado de Baja California Sur, Greenpeace considera que el desarrollo Paraíso del Mar opera “sin autorización en materia de impacto ambiental” y afecta a varias especies, como el tiburón ballena y el delfín tursión.

Además, la organización no gubernamental sostiene que ese proyecto ha violado las normas de protección de manglares.

Finalmente, en Litibú, en el occidental estado de Nayarit, se lanzó en 2005 un proyecto para construir 4.100 cuartos de hotel orientado al “turismo exclusivo y de alto gasto”.

“Prometieron 15.000 empleos y para el año 2025 una afluencia de 720.000 visitantes y una inversión turística privada de 1.100 millones de dólares, todo con bajo impacto ambiental. Nada se ha cumplido”, agrega agrupación.

Los cuatro proyectos citados fueron aprobados o no han sido cancelados por el actual Gobierno, pese a su alto impacto ambiental durante la Administración del presidente Felipe Calderón (2006-2012) y son los “más relevantes” en términos de “turismo depredador” para la organización ambientalista, concluye Greenpeace.