Nueva Zelanda protegerá tiburones mientras que Australia los matará apenas se acerquen a sus costas

El tiburón oceánico será protegido bajo pena de multa y cárcel por ser considerado en peligro de extinción. El blanco será sacrificado por ser un peligro para bañistas

Nueva Zelanda protegerá tiburones mientras que Australia los matará apenas se acerquen a sus costas

El Gobierno de Nueva Zelanda concederá la máxima protección legal al tiburón oceánico, especie a la que considera en peligro de extinción, informó hoy la prensa local.

La ministra de Conservación, Kate Wilkinson, dijo que la nueva normativa dará a este escualo el mismo grado de protección que tiene el gran tiburón blanco, para ayudar a recuperar su población y garantizar su supervivencia.

La medida, que entrará en vigor el próximo año, hará ilegal la captura intencionada de este animal en aguas neozelandesas, con penas de hasta seis meses de cárcel y multas de 250.000 dólares, y obligará a comunicar a las autoridades cualquier captura accidental.

El tiburón oceánico (carcharhinus longimanus) es una especie migratoria que acostumbra a ser capturada accidentalmente por atuneros y que en Nueva Zelanda se encuentra entre el noreste de la Isla del Norte y el archipiélago de las Kermadec.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza considera al tiburón oceánico como una especie “vulnerable”.

COMO MEDIDA DE PROTECCIÓN
Mientras tanto, el Gobierno del estado de Australia Occidental anunció un plan para capturar y matar a los tiburones que se acerquen demasiado a las playas como medida de protección, tras un año en el que se han registrado cinco víctimas mortales por los ataques de escualos.

“En 100 años hubo 12 víctimas mortales por ataques de tiburón, pero en los últimos 12 meses han muerto cinco personas”, declaró Colin Barnett, gobernador de Australia Occidental, al canal ABC.

El Departamento de Pesca será el encargado de rastrear y sacrificar a los tiburones que representen un peligro para los bañistas, y del seguimiento de los tiburones blancos para establecer un perímetro de seguridad.

Hasta la llegada de esta medida, el Departamento de Pesca podía matar a un tiburón solo después de que este atacara a un bañista.“Está claro que algo ha cambiado y tenemos que ser más cuidadosos”, remarcó Barnett.

La protectora de animales “Wilderness Society” del estado de Australia Occidental rechazó el plan al sostener que el sacrificio de tiburones de manera preventiva no es la solución.