Rinocerontes indios siguen amenazados por la caza furtiva en Nepal

Aunque la población se ha incrementado en los últimos años, la especie aún está en peligro de extinción

Rinocerontes indios siguen amenazados por la caza furtiva en Nepal

La caza y el desarrollo de flora exógena amenazan a los últimos rinocerontes en Nepal, donde la especie sigue en peligro de extinción pese a que el fin de la guerra civil ha traído una recuperación de su población en los últimos años.

Nepal y la India son los dos únicos países donde se conserva el rinoceronte indio, que a diferencia del africano cuenta con un solo cuerno y una piel aún más gruesa que lo convertía en el pasado en un animal utilizado para luchas ilegales que incluían apuestas.

Según la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza, apenas quedan en libertad entre 2.800 y 2.850 ejemplares, aunque la población en Nepal se está recuperando gracias a un mayor cuidado de los espacios naturales y al fin de la guerra civil, en el año 2006.

El último censo de rinocerontes, publicado por las autoridades nepalíes en abril, reveló que quedan en Nepal 534 rinocerontes, lo que supone un aumento respecto a los 435 del anterior (2008), pero un número que está aún lejos de los 612 censados en el 2001.

PROBLEMÁTICA
Sigue habiendo, sin embargo, problemas, como la caza ilegal: entre 2008 y 2011, 32 rinocerontes murieron por causas naturales, frente a los 28 fallecidos por la actividad de los cazadores, dijo a Efe el oficial Maheshwar Dhakal, del Departamento de Conservación.

Los cazadores codician especialmente los cuernos, formados de queratina y utilizados por la industria de la ornamentación en Oriente Medio, así como en Asia Oriental, donde asimismo se les atribuye poderes afrodisiacos una vez pulverizados.

Las pezuñas son empleadas en países como China, para ingrediente de pócimas de la medicina tradicional. Según Dhakal, además del comercio ilegal relacionado con la caza, otra amenaza es la proliferación de plantas exógenas en sus llanuras, así como el deterioro y la disminución de sus hábitats naturales, aunque en este punto Nepal dice haber logrado avances.

“Ha crecido la superficie boscosa en las áreas adyacentes a los parques naturales, y los rinocerontes acuden a esas nuevas zonas”, agregó el experto en conservación.

Pero, sobre todo, los rinocerontes nepalíes están proliferando ayudados por el final de la guerra civil, lo que permitió al Ejército regresar a los puestos de vigilancia de los parques naturales, para controlar la caza ilegal.

CAZA FURTIVA
Los cazadores solían llevarse los cuernos de estos grandes mamíferos y dejaban sobre el terreno su cadáver, cuya carne, pese a su dureza, era y es todavía aprovechada y cocinada por los pobladores locales.

Pese a los resultados obtenidos hasta ahora, no han faltado en Nepal las quejas de grupos de derechos humanos sobre el trato dispensado a los cazadores, como ocurrió con el asesinato por el Ejército de dos mujeres y una niña sospechosas de caza ilegal.

Los Departamentos de Bosques y Conservación tienen poderes casi judiciales y pueden someter a los cazadores a penas de hasta 15 años de prisión, aunque hay quien defiende que los Parques Naturales afectan al modo de vida tradicional de los lugareños.