Un tercio de las coníferas están en peligro de extinción

Estas especies de plantas son las más grandes y longevas del planeta

Un tercio de las coníferas están en peligro de extinción

Un tercio de las coníferas del mundo, los organismos más grandes y longevos que existen, están en peligro de extinción debido a la explotación forestal y a las enfermedades, que son sus principales amenazas, dijo hoy un grupo de científicos.

El estudio de más de 600 tipos de coníferas árboles y arbustos que incluyen cedros, cipreses y abetos actualiza una “Lista Roja” en la que casi 21.000 de 70.000 especies animales y vegetales están consideradas en peligro.

“La situación general es alarmante”, dijo Jane Smart, jefa del grupo de conservación de la biodiversidad de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), una asociación que une a científicos, gobiernos y organizaciones de defensa del medio ambiente.

La UICN dijo en un informe que el 34% de las coníferas están en peligro de extinción, cuatro puntos más de la última estimación de 1998.

Las coníferas son las especies más grandes y longevas del planeta. El ‘pinus longaeva’ puede vivir 5.000 años y la secuoya puede crecer hasta alcanzar los 110 metros de altura.

ESPECIES EN PELIGRO
El pino de Monterrey o pino de California, el pino más plantado en el mundo y conocido por ser una fuente de pulpa de rápido crecimiento, pasó de ser calificado como “preocupación menor” a “en peligro de extinción” debido a amenazas como el avance de infecciones fúngicas.

Craig Hilton-Taylor, gestor de la Lista Roja, que se actualiza dos veces al año, dijo que las enfermedades están agravando amenazas existentes como la explotación forestal, la contaminación y la deforestación, causada por la creciente población humana.

Además, el calentamiento global podría estar haciendo a las coníferas, que permanecen en el mismo lugar durante cientos o incluso miles de años, vulnerables a nuevos agentes patógenos, al cambiar los patrones de temperaturas y lluvias, añadió.

El informe dijo que se habían producido algunos éxitos. La mejor gestión y la plantación del ‘Chamaecyparis lawsoniana’, especie resistente a las enfermedades, en California y Oregón había ayudado a recuperar unos árboles que una vez fueron muy cotizados por su madera.