Chelsea ganó la Liga de Campeones contra todas las adversidades

El equipo inglés obtuvo este título por primera vez en su historia tras derrotar en penales al Bayern en Múnich

(Video cortesía: Fox Sports/Foto: Reuters)

Cinco minutos después del final del partido, los jugadores de Bayern permanecían inmóviles, congelados en el centro de la cancha del Allianz Arena, mientras que Didier Drogba, el titán de esta batalla, daba saltos de festejo alrededor del campo.

En la historia quedó escrito hoy el primer título de Liga de Campeones del Chelsea. Su dueño, Roman Abramovich, invirtió dos mil millones de euros para conseguirlo, pero su equipo tuvo varias condiciones que pudo superar.

Luego de eliminar a Barcelona y clasificar a la final, Chelsea perdió a cuatro titulares para enfrentar al Bayern Múnich. Sin el capitán John Terry, los brasileños Ramires, Meireles y el serbio Vladislav Ivanovic, el DT Di Matteo se las arregló para que su equipo no pierda una pizca de calidad.

El destino quiso que esta final, programada en campo ‘neutral’, la definiera en condición de visitante en la ciudad (Múnich) y el estadio del equipo rival (Allianz Arena).

A ocho minutos del final del partido en sus noventa minutos, llegó el gol de Muller que parecía derribar el fortín inglés. Con el aliento de fracaso en la nuca de los ‘blues’, apareció Drogba con un cabezazo (89’) para apagar el incendio de furor alemán en las tribunas y forzar el alargue.

El mismo marfileño estuvo a punto de convertirse en villano tras convertir la falta que significó el penal para Bayern en el primer suplementario. Pero ahí apareció otro héroe: el golero Cech puso todo el cuerpo y derribó la moral del ídolo alemán Arjen Robben.

Por si fuera poco, la ronda de penales fue el último gran escollo. Bayern comenzó ganando con el gol de Lahm y Juan Mata desperdició el primer remate de los ingleses. Luego todo siguió parejo hasta el penal que Cech le detuvo a Olic. Finalmente, la luz azul se encendió con el remate al palo de Schweinsteiger. El capricho del destino quiso que el último bombazo, el de la historia, lo conquiste el más grande, el más querido: Didier Drogba.