David Beckham no aceptó "jubilación" que le impuso Fabio Capello

El jugador, que está molesto con el DT de Inglaterra, aseguró que está a disposición de su país siempre que se encuentre en forma y el equipo lo necesite

David Beckham no aceptó "jubilación" que le impuso Fabio Capello

David Beckham ha rechazado la oferta del seleccionador de Inglaterra, Fabio Capello, de participar en un último partido amistoso con el equipo nacional a modo de despedida.

La propuesta ha sido recibida con un profundo malestar por el jugador, que se siente especialmente molesto con Capello por comunicar a la prensa antes que a él su decisión de no volver a contar con sus servicios por ser “un poco demasiado viejo”.

Toda la prensa británica se hace eco hoy del estupor con el que Beckham recibió la noticia, teniendo en cuenta que en numerosas ocasiones ha manifestado que no se retirará voluntariamente de la selección mientras siga siendo un jugador profesional.

De hecho, aseguran fuentes citadas por “The Guardian”, antes de que Capello afirmara públicamente que a Beckham le había llegado la hora de decir adiós, el manager general de la selección, Franco Maldini, había telefoneado a los representantes del jugador para decirles que contaba con él en el futuro si se recuperaba bien.

Los representantes recordaron también lo que el técnico italiano dijo después de que “Becks” se lesionara en marzo: “esperamos que David estará en forma el año que viene para la clasificación de la Eurocopa. Es de los mejores jugadores en Inglaterra”.

La idea de Capello y de la Federación Inglesa (FA) era que el centrocampista se despidiera de los “pross” en un partido amistoso que Inglaterra disputará contra Francia en Wembley en noviembre, en lo que supondría la internacionalidad número 116 de Beckham.

La polémica en torno a Beckham, que es uno de los jugadores más populares en la historia del fútbol inglés, ha supuesto la puntilla para la reputación de Capello en la prensa de este país, que le acusa de falta de comunicación con los futbolistas y de falta de tacto a la hora de tomar sus decisiones más importantes.