Egipcios culpan a militares y policías por matanza en estadio de fútbol

Al menos 74 personas perdieron la vida apuñaladas o asfixiadas. Cientos resultaron heridos

Egipcios culpan a militares y policías por matanza en estadio de fútbol

Decenas de aficionados al fútbol en Egipto murieron apuñalados o asfixiados cuando estaban atrapados en un corredor largo y angosto tratando de huir de rivales armados con cuchillos, porras y piedras, dijeron hoy testigos, en el peor incidente de violencia en este deporte en el país.

Muchos egipcios, desde la gente hasta los legisladores, culpan a la Policía y a los militares gobernantes del país por no haber evitado los disturbios en la ciudad costera mediterránea de Port Said.

Varios legisladores acusaron a las fuerzas de seguridad de haber actuado así intencionalmente, a fin de avivar el clima de inseguridad que vive el país desde el derrocamiento de Hosni Mubarak el 11 de febrero.

Al menos 74 personas perdieron la vida y cientos resultaron heridos al término del partido del miércoles, cuando seguidores del equipo local, Al Masry, furiosos, invadieron la cancha y provocaron enfrentamientos y una estampida, sin que interviniera la Policía antidisturbios.

LA MUERTE LOS PERSEGUÍA
Ahmed Ghaffar, uno de los aficionados del equipo visitante Al Ahly, dijo que “contingentes de personas” quedaron atrapadas cuando intentaban escapar, “lo que causó que muchas murieran asfixiadas en el estrecho corredor”.

“Las personas estaban pegadas unas con las otras debido a que no había otra salida”, dijo Ghaffar en un mensaje que difundió el jueves en Twitter.

“Estábamos en la disyuntiva de las puertas cerradas y la muerte que nos perseguía”, afirmó.

TRISTE RÉCORD
Este incidente de violencia relacionada con el fútbol registró el número más alto de víctimas fatales a nivel mundial desde 1996.

Un jugador dijo que “parecía una guerra”.

Un aficionado de Al-Masry, Mohammed Mosleh, difundió en Facebook su relato sobre el incidente. dijo que “rufianes armados” estaban a su lado en el estadio y advirtió una débil presencia policial.

“Lo ocurrido es increíble”, apuntó. “Se suponía que estaríamos celebrando, no estar matando. Derrotamos a Al-Ahly, algo que sólo he visto dos veces en mi vida. Toda la gente estaba feliz. Nadie esperaba esto”, afirmó.