Alianza Lima cayó 3-2 ante Vasco da Gama y aún no suma en la Copa

El equipo íntimo fue dominado y le cobraron tres penales. Montaño habría jugado su último partido con los íntimos

DAVID HIDALGO JIMÉNEZ @DavidsCreator
Redacción online

Alianza Lima cayó 3-2 ante Vasco da Gama en un partido raro. Bien pudo terminar en goleada a favor de los brasileños o empatado por los peruanos, de no ser por el penal inventado (el tercero para Vasco) por el árbitro argentino Diego Abal.

Charquero abrió el marcador para los íntimos en la única llegada de los limeños en el primer tiempo, pero Christian Ramos —traicionado por los nervios— cometió un autogol dos minutos después, cuando Vasco da Gama era claro dominador del encuentro.

En la segunda parte, Vasco ganó terreno con los ingresos de Felipe y Douglas. Alianza se quedó con 10 hombres a los 49’ por la expulsión de Carmona, por una mano en el área que terminó en el primer penal fallado por Alecsandro al estrellar el balón en el travesaño.

Cuando el encuentro era un ataque y defensa, con los íntimos contra las cuerdas, llegó el frentazo de Dedé para el 2-1. En ese instante, Pepe Soto tomó la decisión insólita de sacar a su único delantero (Charquero) para hacer ingresar a Arroé. Los brasileños se fueron con todo al ataque. Arroé cometió un claro penal y esta vez fue Libman el salvador, en desmedro de Alecsandro.

Pero a los 81’ llegó una jugada que al final sería decisiva. El árbitro argentino Diego Abal cobró un penal inexistente a favor de Vasco, dejándose llevar por la caída en el área de un jugador brasileño. Juninho Pernambucano no falló y decretó el 3-1.

Con José Carlos Fernández en cancha (reemplazó a Montaño a los 71’), Alianza Lima remó con lo que pudo y así llegó el tanto de Walter Ibáñez a los 86’, con puro amor propio.

El 3-2 no es un resultado injusto, debido al claro dominio ejercido por el modesto Vasco en todo el encuentro, pero el polémico tercer penal deja la bronca de no haber podido traer —al menos— un empate.

MINUTO A MINUTO.