Sangre en la Copa Libertadores: hincha del DIM murió apuñalado por barras bravas del Once Caldas

El cuadro de Medellín jugó con el Racing uruguayo en Manizales, y se registraron serios disturbios. En Argentina fue asesinado un ex jefe de la barra de Newell’s

Bogotá (EFE).- Un hincha del Deportivo Independiente Medellín fue asesinado a puñaladas en cercanías del estadio Palogrande, de la ciudad de Manizales, donde anoche se disputó el partido de la Copa Libertadores entre ese equipo y el Racing uruguayo, informaron hoy fuentes oficiales.

Según las primeras investigaciones, un grupo de delincuentes que vestían camisetas de otros equipos de fútbol, se abalanzaron sobre Gómez propinándole varias puñaladas, una de ellas en el pecho, que le causó la muerte.

La ciudad de Manizales es la casa del equipo Once Caldas y su estadio fue prestado al Independiente Medellín para el encuentro de la cuarta jornada del Grupo 2 de la Copa Libertadores debido a que el Atanasio Girardot, de Medellín, es escenario de los IX Juegos Deportivos Sudamericanos (Odesur).

Los presuntos fanáticos manizalitas arremetieron contra los aficionados del equipo de la ciudad de Medellín, provocando varios disturbios que tuvieron como resultado la muerte de Juan Pablo Gómez, de 22 años, además de varios heridos.

Tras el ataque, algunos aficionados trasladaron al joven a una clínica cercana pero falleció antes de que pudiera recibir asistencia médica.

La Policía desconoce todavía quiénes fueron los autores del crimen aunque ya han conseguido identificar algunos de sus rostros y están analizando los vídeos de las cámaras de seguridad.

Los altercados se sucedieron a lo largo de todo el día en las inmediaciones del campo de fútbol de Manizales, donde seiscientos policías estuvieron desplegados para evitar enfrentamientos.

Las autoridades devolvieron a Medellín a 100 adultos y 55 menores por intervenir en los disturbios.

TAMBIÉN EN ARGENTINA
Por otro lado, el asesinato del ex “jefe” de la “barra brava” de Newell’s Old Boys, ocurrido esta madrugada en la ciudad de Rosario, eleva a cuatro la cantidad de muertos este mes por asuntos vinculados a los hinchas violentos del fútbol argentino.

Roberto Camino, de 50 años, murió acribillado a tiros por un grupo de desconocidos que dejaron su cuerpo frente a un hospital rosarino tras una “emboscada”, según dijo su abogado, Carlos Varela.

“Pimpi”, como le denominaban, había sido condenado a tres años de prisión por encabezar hechos violentos en el club, tenía la entrada prohibida al estadio del Newell’s y debía presentarse a una sede policial cada vez que el equipo disputaba partidos en ese escenario.

Este hecho ha provocado que se debata la suspensión del partido de los ‘leprosos’ con Vélez que se debe jugar mañana por el torneo argentino, informó Olé.