Sócrates, el adiós a un histórico de la selección brasileña

Esta es la semblanza a un hombre que trasladó su elegancia y compromiso de los campos de juego al periodismo escrito y televisivo

Sócrates, el adiós a un histórico de la selección brasileña

Sócrates Brasileiro Sampaio de Souza Vieira de Oliveira, conocido por su barba y su melena enrulada, su elegancia en el terreno de juego y su involucramiento profundo en la política brasileña, falleció después de sufrir un choque séptico a causa de una infección intestinal

Fue un hombre destacado tanto en el campo como fuera de él. Se convirtió en médico después de retirarse del fútbol y posteriormente fue un popular comentarista de televisión y columnista, siempre con opiniones singulares y polémicas. Nunca negó su inclinación por el alcohol, desde que fue jugador hasta sus últimos días.

‘EL DEMÓCRATA’
Desde su época de jugador, Sócrates nunca mantuvo en secreto sus ideas políticas. Cuando jugaba en el Corinthians a inicios de los años 80, encabezó la llamada Democracia Corinthiana, un movimiento de autogestión que comenzó con una protesta contra las largas concentraciones que el club exigía a los jugadores antes de los partidos. También jugó en Flamengo, Santos y para la Fiorentina.

Su figura alta y barbada era inconfundible en el campo de juego. Sus pases de taco eran su marca registrada y no solo usó los talones para dar pases de gol, sino también para anotar. Siempre astuto con el balón en los pies, se destacaba por su visión de la cancha.

Aquel plantel de 1982 que integró es aún considerado por muchos la mejor selección brasileña que no ganó una Copa del Mundo. Con jugadores como Zico y Falcao, cayó ante Italia por 3-2 en la segunda ronda cuando solo necesitaba un empate para avanzar a semifinales.

EL GRAN PENSADOR
Capaz de jugadas de gran belleza en el césped hace tres décadas, Sócrates podía asombrar también en su vida después del fútbol por la erudición que desplegaba al escribir sobre cualquier tema. No muchos, como él, habrán citado a Friedrich Nietzche al meditar sobre la pasión de las hinchadas.

En una columna, el astro se preguntaba: “¿Por qué causas más conmovedoras no mueven tanto como el fútbol: los niños en la calle, tsunamis, la miseria en África, el genocidio y muchas otras?”

Concluyó: “Si podremos algún día dirigir este entusiasmo que gastamos en el fútbol hacia algo positivo, pues a fin de cuentas el fútbol y la tierra tienen algo en común: ambos son una bola. Y atrás de una bola vemos niños y adultos, blancos y negros, altos y bajos, flacos o gordos. Con la misma filosofía, todos a fantasear sobre su propia vida”.