México ganó el oro y se convirtió en la nueva 'bestia negra' de Brasil en los Juegos Olímpicos

El equipo azteca derrotó 2-1 a la selección brasileña y se quedó con la medalla dorada en Londres 2012

La selección mexicana de fútbol se coronó hoy en Londres 2012 como campeona olímpica por primera vez en su historia gracias a una victoria por 2-1 contra Brasil, que sumó otra frustración en la búsqueda de su primer oro en el deporte.

El equipo dirigido por Luis Fernando Tena llegó a lo más alto del podio en su primera participación en una final olímpica y dio la sorpresa contra el gran favorito del torneo.

En cambio, Brasil sumó un fracaso más en el intento de conseguir el único título que le falta en fútbol. Los dirigidos por Mano Menezes sufrieron una derrota en la final olímpica por tercera vez en su historia.

El delantero Oribe Peralta le robó todos los flashes de fotografías a Neymar y se transformó en la figura indiscutible del partido: anotó el primer gol del encuentro cuando se jugaban apenas 29 segundos y sentenció la historia con un cabezazo a falta de 17 minutos para el final.

Por su parte, Hulk anotó el gol del descuento para los brasileños los 90 minutos, cuando ya era demasiado tarde.

Así, México extendió su supremacía sobre los brasileños en la última década: ganó seis y empató dos partidos de los 11 encuentros disputados entre ambos desde 2001.

SORPRENDIÓ AL INICIO
Apenas tuvieron que pasar 29 segundos para que el partido tomara un rumbo totalmente diferente al que habían imaginado los protagonistas.

Brasil dio el puntapié inicial, llevó el balón hacia su derecha, el lateral del Manchester United Rafael Da Silva dio un pase comprometido a Sandro, quien perdió la pelota de espaldas y permitió que Peralta encontrara el espacio justo en la entrada al área y anotara con un disparo seco al palo derecho de Gabriel. No se había llegado al minuto y Brasil ya complicaba su sueño olímpico.

Pasó apenas media hora, cuando Menezes hizo una apuesta clara de sus intenciones para salir a buscar el empate: hizo ingresar al experimentado Hulk en reemplazo de un desaparecido Alex Sandro. El jugador del Porto cambió la cara de su equipo.

El inicio de la segunda mitad, Neymar le aportó el salto de calidad a su equipo y se transformó en una pesadilla para la defensa mexicana. La estrella del Santos amenazó con un tiro desde fuera del área apenas desviado y ya a falta de media hora para el final desperdició la jugada de mayor peligro al tirar a las nubes un balón muerto dentro del área.

A los 63 minutos, casi se repite la historia del comienzo. Thiago Silva perdió el balón de manera insólita contra Marco Fabián, quien trastabilló luego con el portero Gabriel y lanzó con una media chilena el balón al palo.

SENTENCIÓ PERALTA
Cuando Brasil comenzaba a desinflarse, Menezes apostó a todo o nada, con el ingreso de Pato en reemplazo de Sandro.

Pero la historia ya estaba torcida para la potencia futbolística mundial: a falta de 16 minutos para el final, Marco Fabián lanzó un tiro libre desde la derecha y Peralta, otra vez, sentenció la historia con un cabezazo en soledad al palo izquierdo de Gabriel.

A los 90 minutos, Hulk logró descontar con una definición suave y cruzada con la diestra y Oscar desperdició la chance de empatar con un cabezazo desviado que recordará toda su vida.