¿La base está? Las piezas claves de Markarián no se han juntado aún

Para el DT, la columna de la selección la conforman Butrón, Rodríguez, Ballón y Pizarro. Hasta ahora no han coincidido en la cancha

¿La base está? Las piezas claves de Markarián no se han juntado aún

ELKIN SOTELO

1259 no es un año histórico ni el kilómetro de alguna playa paradisiaca. Se trata de una asociación de números para la teoría que un legendario entrenador trajo al Perú la última vez que pudimos llegar a un mundial de fútbol.

Elba de Padua Lima ‘Tim’, brasileño él, sabio de este deporte para muchos, decía que era el número por el que todo técnico debía matar: el arquero (1) debía ser el hombre que no tuviese discusión y que guardara una experiencia que imponga respeto. El back (2), el caudillo que ordene al equipo y pueda echarse el equipo al hombro. El volante central (5), la mejor explicación de lo que ‘Tim’ quería en ese puesto era José Velásquez. Y el centrodelantero (9), el que resuelva y liquide a favor del equipo.

Esa teoría marcó un hito que perdura hasta la fecha y por más variantes y evolución que el juego presente con el transcurso de los años, estas posiciones son la columna vertebral de todo esquema.

La idea de Sergio Markarián para la selección nacional tuvo similares coincidencias de apreciación y bien pregonaba el ‘Mago’, en los días previos de su arribo a Lima el año pasado, que tenía un equipo en mente, pero lamenta que a estas alturas no haya podido reunir a los supuestos hombres que quería como titulares para el inicio de la gran competencia que será la Eliminatoria para Brasil 2014.

Primero fue Leao Butrón y su lesión a la muñeca que lo alejó de los campos por 7 meses. Markarián le dio oportunidad a goleros como Delgado, Farro, Libman y Fernández, y finalmente decidió que el puesto –en lo inmediato– se definiría entre los dos últimos, aunque no pudo sacarse de la mente a Leao y en una decisión vertical decidirá llevarlo a la Copa América a pesar de que no está en la mejor forma.

MUCHA AUSENCIA
De alguna manera, Alberto Rodríguez ha gastado mucho del crédito que tiene con Sergio Markarián. Ha tenido mala suerte con las lesiones y también se ha cuidado más de lo previsto con la selección.

Lo concreto es que el ‘Mudo’, zaguero moderno y rápido, anticipador, de buen juego aéreo aunque poco pegador, no ha jugado ninguno de los amistosos de este proceso. Solo el seleccionador sabe en su interior si eso lo ha decepcionado.

Josepmir Ballón era (es) el jugador que al inicio del proceso era inamovible en el centro del campo peruano (jugó 5 amistosos), pero algunas lesiones y su poca participación en su club River Plate, hicieron que el volante descendiera en la preferencia. Ello también animó al profesor a probar con otros sistemas hasta llegar al actual 4-3-3 con el que la blanquirroja jugará la Copa Kirin. Pero Ballón, si se recupera, tendría que ser el ancla que había soñado el uruguayo.

Claudio Pizarro, goleador que desata amores y odios, solo jugó un amistoso (contra Ecuador en La Haya) y aunque resulta indiscutible para el técnico por la ascendencia que tiene en el grupo y el liderazgo que representa, no ha tenido contacto ni mayor trabajo con el grueso del equipo ni los sistemas que se pretenden, los que solo conoce a través de las muchas comunicaciones telefónicas que sostiene desde Alemania.

En forma concreta, la columna vertebral peruana no se ha podido juntar hasta el momento y eso implica una preocupación que por el momento no se traduce en resultados importantes, pero que a futuro podría significar una gran desventaja ante rivales más cohesionados como los que enfrentará en la Eliminatoria sudamericana.

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