Carlos Zambrano: "No quiero volver a responder en Alemania por qué no clasificamos a un Mundial"

El defensa del St. Pauli considera que la selección peruana ya no tendrá excusas para no pelear un cupo a Brasil 2014 porque ahora el equipo estará completo

Carlos Zambrano: "No quiero volver a responder en Alemania por qué no clasificamos a un Mundial"

Por Miguel Villegas

Lo sabe y se ríe. Los hinchas que lo siguen no tienen gorritos simples ni arengas fáciles. Claro, ser del St.Pauli es todo un tema y Carlos Zambrano lo sabe. Los anarquistas, las prostitutas, los estudiantes, los punks locales, los antifascistas y los antinazis se hicieron hinchas del club del peruano desde hace 20 años. Él encoje los hombros y vuelve a sonreír. El ahora lateral derecho de la selección habla con El Comercio sobre su club y sobre todos los misterios que ha generado en Lima. “El club tiene un montón de hinchas de todo tipo, así que uno nunca sabe, je”, dice.

Hoy será titular contra el Hannover, uno de los equipos que pelean la punta de la tabla. St. Pauli luchará por algo más importante. En el año de su centenario quiere que el mundo conozca que también se puede pensar diferente. Que se puede ser rebelde con causa.

¿Por qué te fuiste al St. Pauli?
Quería jugar. Al final de temporada en el Schalke no tuve oportunidades. Pasé tres meses sin jugar por una lesión. Yo sabía que podía dar más, pero el profesor Magath ya tenía su equipo listo y yo no estaba. Igual, estoy a préstamo en el St. Pauli. Yo pertenezco hasta el 2014 al Schalke.

¿Qué fue lo que más te sorprendió del St. Pauli, que debe ser el club más insólito del mundo?
¿Qué el ex presidente [Corny Littmann] es gay? Sí, pero no entiendo cuál es el problema. Allá el club está en su centenario y se reforzó para hacer una gran campaña. Juega Asamoah, por ejemplo. Estamos séptimos. De lo otro se habla, seguro, pero yo he ido para allá a jugar, no a investigar de qué se trata. El símbolo en las banderas es una calavera pirata, ja. Yo me río, pero no hay problema con el presidente. Las paredes del club no están pintadas de rosa ni nada.

¿Es un club de culto?
Sí. Hace poco me enteré de que el St. Pauli se convirtió en el primer equipo en Alemania en prohibir oficialmente los símbolos fascistas y las actividades nazis. Y tú sabes que ese es un tema que se combate mucho allá. Nada de racismo ni nada. Por eso lo quiere tanta gente. Yo diría que hasta más que al Hamburgo, el clásico rival.

Eres el único extranjero del equipo. ¿Por qué?
Es extraño. Fue una cuestión que resolví yo. Quería jugar y me vine para acá. Ya no soy el chico que debutó en el Schalke, sino el refuerzo que viene. He aprendido a ver mis propios videos y corregirme. Quiero volver a un grande de Alemania.

¿Vas a ser ‘back’ o lateral derecho en la selección?
Las dos cosas. En caso de lesión de un compañero, voy a jugar de marcador y no tengo problema. En el Schalke ya lo hice. En el St. Pauli, todavía. Markarián quiere que seamos polifuncionales, lo ha dicho clarito. De ‘back’ es más simple para mí, no te voy a mentir. De marcador tienes que tener otros pulmones. Cubrir a los extremos, adelantarte al delantero, físico impecable. Creo que contra Jamaica no lo hice mal. Voy a ser una alternativa.

¿Es importante para ustedes que Pizarro sea capitán o no?
Sinceramente capitanes somos todos. Solo es el que lleva la cinta y trata de empujar al grupo hacia adelante. Vargas fue un buen capitán, es un líder. Pero por lo que tiene ganado en Europa, su trascendencia, su influencia, el capitán de nosotros es Claudio, por más que a mucha gente no le guste. En Alemania es respetadísimo y en el grupo también.

¿Dijiste en una entrevista pasada que algunos de tus compañeros no estaban comprometidos con la selección o fue un invento?
Lo dije, sí. Pusieron que venían de ‘vacaciones’, algo así. A mí me pareció.

¿Quiénes?
No, yo no digo nombres. Hubo jugadores que no se comprometieron con lo que todos buscábamos, que era salir del hoyo. La gente podía entrenar pero… No te pagan por estar en la selección, pero eso es lo de menos. Es un orgullo jugar por tu país. En Alemania todos hablan de eso. Ahora no tenemos excusas porque vamos a estar todos completos. Esto es ahora o nunca. Yo no quiero que pasen los años y volver a la Bundesliga para tener que responder por qué no clasificamos al Mundial.