El ‘Ciego’ y la alegría: Juan Carlos Oblitas cumple 60 años

Ex jugador de selecciones peruanas, la ‘U’ y Cristal, paseó su fútbol por Europa y casi nos clasifica a un Mundial tras 16 años

El ‘Ciego’ y la alegría: Juan Carlos Oblitas cumple 60 años

En un ensayo sobre la ceguera, Juan Carlos Oblitas debería ocupar un lugar destacado. Le dicen ‘Ciego’, pero vio lo suficientemente bien como para hacer una chalaca memorable ante Chile, o tener a Perú a solo un punto de clasificar al Mundial de 1998, ya como técnico.

Juan Carlos Oblitas cumple hoy 60 años y este es un homenaje al goleador de la ‘U’, al modelo de Glostora, al técnico que empezó a forjar el Cristal tricampeón que luego tomó Markarián, al DT que nos dejó cerquita de volver a los mundiales y al entrenador que dejó en alto el nombre del Perú con el LDU.

Su apodo de ‘Ciego’ nació en los campos de fútbol, donde paseaba su miope figura, que corregía con lentes de contacto. Un día, celebrando un gol, tardó más de la cuenta buscándolos en el césped y le pusieron la chapa que lo identificaría hasta hoy.

Oblitas entonces era jugador de la ‘U’, pero todavía no era el campeón de América de 1975, ni subcampeón de la Libertadores del 72. Tampoco había sufrido con la eliminación del Mundial de 1998 ni había clasificado a España 82. Era el ‘Ciego’, a secas, aunque años después tuvo la visión suficiente para hacerse DT luego de haber jugado en el Elche (Epaña), Tiburones Rojos (México), Sporting Cristal, Seresien (Bélgica) y volver a la ‘U’ para retirarse.

Como entrenador, Oblitas fue campeón con la ‘U’ de 1987, Sporting Cristal (1991, 1994, 1995) y el LDU del 2005. Sin embargo, lo más cerca que estuvo de la gloria como entrenador fue con la selección peruana que competía para llegar al Mundial de Francia 98. Con una base poblada de jugadores del Cristal que acabó subcampeón de la Libertadores del 97, Perú quedó un punto de llegar al repechaje para el Mundial.

Luego de terminar su carrera como entrenador, ahora Oblitas es gerente deportivo de Sporting Cristal, el club donde siempre se sintió como en casa. Esa casa que hoy festeja el natalicio de uno de sus hijos más queridos.