Cinco razones de por qué Sporting Cristal se coronó campeón 2012

Los rimenses derrotaron a Garcilaso en el ‘play off’. Fue el campeón ideal: ganó las dos finales, el equipo más goleador, etcétera

Cinco razones de por qué Sporting Cristal se coronó campeón 2012

HORACIO ZIMMERMANN (@Horacon)
Redacción Online

1. Roberto Mosquera. “Para que un equipo entre a la historia debe lograr el objetivo”, dijo el DT celeste hace unos meses, y hoy consiguió el título que sustentó el buen trabajo realizado en el año. Mosquera es el responsable directo del mejor Cristal en los últimos siete años. Una de sus principales virtudes fue acercar a sus jugadores a su máximo potencial (Junior Ross, por ejemplo). Ha ratificado ser un buen estratega. El año pasado en Sport Huancayo lo hizo más que bien. Puede cambiar de nombres, sistema o táctica, pero la idea es la misma: protagonizar el ataque y no cederlo. Lo demostró ante la ‘U’. Cambió de esquema (3-4-3) de acuerdo al rival y lo venció con facilidad. Ante Garcilaso, en el play off jugado en Cusco renunció a esa idea, pero ganó.

2. Las bandas, sinónimo de ataque. En este aspecto, el Cristal de Mosquera manejó la filosofía de Marcelo Bielsa. El técnico argentino sostiene (luego de un análisis científico) que la mayoría de goles se originan por las bandas. Y este año los rimenses jugaron tomando como referencia este discernimiento. Las sociedades Yotún-Ross y Advíncula-Ávila funcionaron a la perfección. Su nueve fijo fue Rengifo. Casi ni utilizó dos nueves porque de esta manera perdía capacidad para crear en el medio sector. Al final, los números respaldan esta apuesta: Junior Ross (17), Irven Ávila (15) y Hernán Rengifo (16) sumaron 48 goles en 46 partidos disputados.

3. Idea de juego: ataque sobre defensa. Este año Cristal se caracterizó por ser un equipo vertical que pasa rápido de la defensa al ataque y viceversa. Mostró preponderancia por atacar, en lugar de defender, algo que lo hizo un equipo más ofensivo. Ser el equipo más goleador del torneo con 95 tantos avala esta postura. Jugó en base a la idea de que el fútbol es movimiento. Tuvo siempre la posesión de balón en cualquier cancha y, cuando no, trató de recuperarla lo antes posible para volver a atacar. No condicionó nunca su juego a partir del rival, sino todo lo contrario: fue protagonista incluso en la altura. Si bien ante Garcilaso en Cusco renunció de cierta forma a ser netamente ofensivo, defendió 10 puntos y ganó.

4. Plantel rico en competencia. El buen trabajo de Mosquera se debió también a que la directiva trabajó para él. Planificó el año en base a la propuesta del técnico y cumplió con sus requisitos sin caer en gastos enormes. En ese sentido, el plantel rimense fue rico en competencia. Veintisiete jugadores (según consigna su web oficial) para pelear el título. Inclusive se dio el lujo de tener a Mariño y Sheput, dos jugadores destacados, en la banca de suplentes en algunos partidos. Si había un lesionado o suspendido o, en todo caso, un cambio de sistema, siempre había un jugador clave para el puesto y el juego fue el mismo, solo modificó nombres. Se priorizó el trabajo en equipo, la valoración de cada jugador en base a su aporte dentro de un sector de la cancha determinado por encima de la individualidad.

5. Fue el campeón ideal. Llegó a la final como el mejor equipo en la tabla acumulada y no decepcionó. Dicen que un verdadero campeón gana en todas las canchas. Y Crital así lo hizo. Fue a Cusco en la ida y venció. Regresó a Lima solo para volver a ganar y levantar el trofeo de campeón nacional 2012. Los cerveceros fueron, con amplia ventaja, el mejor y justo ganador. Luego de siete años sin festejar un título, volvió a hacerlo de la forma que lo tenía planeado: con un Estadio Nacional lleno y pintado de celeste.