¿Sporting Cristal y el Defensor uruguayo arreglaron la Copa Libertadores de 1996?

El 0-0 de los celestes con los uruguayos terminó por eliminar a la ‘U’, que había vencido a Peñarol en una gesta histórica en Montevideo

Por Daniel Peredo

UNO. Libertadores 1996. La ‘U’ y Cristal volaron a Montevideo para la última fecha de su grupo. La ‘U’ jugó el 16 de abril en el Centenario ante Peñarol, que estaba clasificado, y logró una notable victoria por 2-1 que lo puso en carrera. Solo esperaba un vencedor al día siguiente entre Cristal y Defensor para avanzar. Un empate lo eliminaba. Triunfo inolvidable para Universitario. Markarián renunció antes del viaje y asumió ‘Pichicho’ Benavides. Carazas y ‘Mágico’ Gonzales anotaron los goles. En el hotel de Cristal el resultado no cayó bien. Lo obligaba a sumar. Uno de los más preocupados era el arquero Balerio.

— No puede ser, nos están cag, es evidente.

Cuentan que el arquero sospechaba de un acuerdo (nunca confirmado) gestionado por el ‘Pato’ Cabanillas, ex futbolista de los cremas y de Peñarol, e invitado al viaje. Balerio buscó al capitán Garay y Julinho. “Vamos a la concentración de Defensor”. Pidieron permiso a los directivos y, a pesar de que era tarde, recibieron autorización.

“Por si acaso, hablen lo que hablen háganlo a título personal y no a nombre del club”, explicó un dirigente. El técnico Carbone ni enterado. Los tres jugadores llegaron a la sede de su rival y se reunieron con los referentes del equipo uruguayo. Luego de algunos minutos de conversación, se retiraron. La noche siguiente, en el Parque Central, fue empate 0-0, clasificaron ambos y eliminaron a Universitario, en 90 minutos recordados como de los más vergonzosos de la Copa.

DOS. 27 de diciembre del 2006. Alianza y Cienciano jugaron la final del campeonato. En la ida, en Cusco, los locales vencieron 1-0, con gol de Mostto. Horas antes de la definición, Jesús Arias, periodista de CMD, recibió una llamada desde la concentración blanquiazul. Era José Soto.

— ‘Tanque’, una pregunta: ¿Quién va a narrar hoy? Pelusso no quiere a Daniel Peredo, dice que es salado, con él hemos perdido los últimos partidos.

A este periodista le tocó transmitir los tres encuentros previos de Alianza. Todos fueron derrotas: 1-0 en Huaraz, 2-1 en Matute con Boys y 1-0 la primera final. “No sé quién va a relatar, todavía no nos dicen”, afirmó el ‘Tanque’ y luego cortó la llamada. Finalmente, me tocó narrar la definición. En un juego emotivo, el título se quedó en La Victoria gracias a un gol de Maestri, que puso el 3-1 definitivo. Pelusso celebró como loco el campeonato, corrió en la vuelta olímpica y se dio cuenta de que los periodistas no jugamos.

TRES. Campeonato de 1995. Universitario terminó uno de sus primeros entrenamientos y, en el vestuario del Lolo Fernández, José Carranza bromeaba con sus compañeros. Escondió los útiles de aseo de Ferrari, uno de los primeros que acababan de ducharse. Jean intuyó que el ‘Puma’ había sido, se cambió y al no encontrar por ningún lado su desodorante y su perfume, se acercó donde el ‘Puma’ y tomó su bolso lleno de ropa.

“Si quieres volver a ver tu maletín, primero que aparezcan mis cosas”, dijo Jean y salió. El paraguayo Celso Guerrero, que acababa de llegar, intervino.

— ¿’Puma’, qué pasó? A mí me contaron que usted era el que mandaba acá.

Carranza, que estaba desnudo, pidió una toalla al utilero ‘Pajita’, se la amarró a la cintura y buscó a Ferrari, quien justo había subido a su auto. El capitán recuperó de mala manera su maletín y le tiró un puñete a Ferrari, que no reaccionó. Regresó al vestuario y encaró a Guerrero. “¡Ya sabes quién manda en la U!”. Carranza no quería a Ferrari porque cuando este fue presentado declaró a los medios: “El ‘Puma’ se ha creído esa frase que es lo más grande del fútbol nacional como canta la hinchada”. Una bomba.