Erick Delgado, el campeón y referente que se vio obligado a irse de Cristal

La salida del ‘Loco’ del club se da pese a la felicidad por el título, impulsada por una difícil situación en las entrañas de la institución

Erick Delgado, el campeón y referente que se vio obligado a irse de Cristal

GONZALO VALENCIA @Gonza1504
Redacción Online

Pensar en Sporting Cristal hoy es pensar en el campeón, en el equipo de la ‘Raza celeste’, en el mejor del año, el cuadro que recuperó la mística y el protagonismo tras siete años de magros resultados. Hoy todo es felicidad en el Rímac. Por ello, imaginar un final triste era por lo menos una locura. Pero es lo que ocurrió con la salida de Erick Delgado del club rimense, uno de los ‘locos’ más queridos.

Delgado manifestó siempre su intención de quedarse por amor a la institución, a la que considera su casa. Pero el camino recorrido hasta la obtención del título estaba plagado de supuestos desencuentros y dificultades en la relación con los directivos rimenses. La ‘Raza celeste’, este año, paradójicamente recuperó y homenajeó a sus ídolos históricos, pero a la vez tomó la decisión de prescindir de uno de sus ‘hijos’ plenamente identificados, uno de sus referentes y de los más queridos por sus hinchas en la actualidad.

El ‘Loco’ tiene 30 años y la mayor parte de su vida la pasó en La Florida. No solo cuenta con 11 años en el primer equipo rimense, su estancia en el club fue desde temprana edad (10 años). Un ‘canterano’, con estirpe celeste como muy pocos en la actualidad del club. Debutó como profesional en el 2002 para participar y ser artífice de tres campeonatos nacionales (2002, 2005 y 2012), un Apertura (2003) y otro Clausura (2004). Sinónimo de Delgado es Cristal. No importa que haya vestido en el 2009 la camiseta de Juan Aurich. Cuando llegó al San Martín (ahora Alberto Gallardo) era aplaudido por los hinchas celestes.

¿POR QUÉ SE VA EL ‘LOCO’?
Los detalles están atrapados en las versiones de cada parte. Lo que se ha mencionado es una supuesta discusión irreconciliable con el directivo Michael Debakey. Ello tiene algún asidero tras las declaraciones de despedida de Delgado. “De ese señor prefiero no hablar”, dijo. Así se entiende más la explicación de un “contexto” inadecuado y la promesa de volver algún día.

Parece que todo queda claro tras sus afirmaciones en plena ebullición y euforia en el estadio Nacional cuando se prestaba a dar la vuelta. “Me dijeron que estaba a prueba (por su lesión). No voy a decir nombres. He cumplido con lo que tenía que hacer: sacar campeón a Cristal. Si obraron bien o mal, puedo mirar a los ojos y puedo decir que siempre obré bien. A veces son muy mezquinos conmigo, no valoran todo lo que hice en la cancha”, dijo en ese momento. Los cabos se atan con facilidad.

El estratega Roberto Mosquera le dio la razón en la cancha. Siempre fue titular cuando estuvo bien físicamente (antes y después de su operación a la rodilla) y luego el mismo DT pidió que se quede en el equipo. “En mi informe, la necesidad de Erick (Delgado) es elocuente”, afirmó a elcomercio.pe. A ello el golero respondió “el mayor de los reconocimientos para Mosquera, un gran conductor de grupo, un buen estratega, un entrenador que se hizo desde abajo, un técnico hecho para Cristal. Sacó la cara por mí en todo lo que se pudo”.

La importancia de Delgado fue determinante para el grupo, incluso en temas fuera de las canchas, lo que motivó las diferencias. “Como capitán me tocó discutir el tema de premios, desde la vereda que me corresponde, defendiendo los intereses de mis compañeros, y por cierto muy orgulloso por pelear por el grupo”, mencionó.

Las explicaciones pueden ser diversas, pero la entrega y el corazón celeste de Delgado no se discute. Sus formas y personalidad quizás fueron sus condenas, pero nadie duda de su vehemencia, impulsividad y carácter directo y sincero. Por algo le dicen el ‘Loco’. Eso no quita que a lo largo de los años maduró.

Erick Delgado se va por la puerta falsa. El capitán asegura haber tenida una salida pacífica tras el diálogo con el presidente Felipe Cantuarias. Sin embargo, en el fondo su dolor debe ser inimaginable. Cristal eligió lo mejor para la institución en estos momentos, pero no parece haber elegido lo mejor para la historia del club.