Flavio Maestri: “De lo único que me arrepiento es de no haberme quedado en Europa”

A más de 20 años de su debut, el ex futbolista hace un recuento de su carrera. Es comentarista deportivo y ya quiere debutar como DT

Flavio Maestri: “De lo único que me arrepiento es de no haberme quedado en Europa”

ALFREDO ESPINOZA FLORES (@alfred_espinoza)

No quiere que lo llamen “futbolista retirado” y prefiere comentar los partidos antes que verlos en el estadio. A Flavio Maestri aún le cuesta decir que es un ex jugador, pero su cabeza ya no está en los chimpunes, sino en el banco. Eso sí, solo piensa en fútbol.

A sus 38 años, culminó en el 2010 sus estudios para ser DT y asegura tener las mismas aspiraciones que cuando golpeaba el balón: triunfar aquí y en el extranjero.

FLAVIO A LOS 20
Al final del campeonato Descentralizado 1994, Flavio Maestri celebraba por partida doble. Era campeón con Sporting Cristal y goleador máximo del torneo con 25 anotaciones. Tenía 21 años y se le auguraba una exitosa carrera por delante.

Para ese entonces, ya llevaba más de 50 meses en Primera División y hacía 5 años desde que un jovensísimo Flavio debutaba como profesional contra San Agustín, en Matute. Sin embargo, no había dejado de vestir la camiseta celeste, la misma que lo vio nacer cuando entró a jugar en las menores del club en 1982, a los 9 años. Con ella encima, dio la vuelta olímpica hasta en cuatro oportunidades (la última, en 1996, la del tricampeonato, ya a la distancia). Él se siente más que orgulloso. “Fue la época más exitosa del club. No ha salido otra promoción como la de los 90”, se jacta. Sin embargo, no se logra quitar el bichito del subcampeonato de la Libertadores en 1997, justo cuando emigró a España. “Me fui haciendo muchísimos goles, pero hubiese cerrado lindo ganando la Copa”.

En el Hércules de España no tuvo igual suerte. Jugó una temporada en primera y la otra en segunda. “No me logré consolidarme por las Eliminatorias. Las idas y vueltas no me permitieron tener regularidad, por eso a veces era suplente y otras, titular”, se queja.

A los dos años retornó a Sudamérica. Antes de Perú hizo escala cerca para jugar por la ‘U’ de Chile. “Tengo los mejores recuerdos, es la mejor hinchada”, comentó alguna vez para un portal del vecino país. Había motivos: jugó 4 años, anotó en 27 oportunidades y logró un bicampeonato. “Siempre reconocieron mi calidad. Incluso cuando (en esa época) jugaba por la selección y le ganamos a Chile. Regresé allá y pensé que la gente me iba a molestar, pero fue al revés. Reconocían mi calidad”, recuerda.

Nadie se molestó pese a que de los once goles que marcó en 52 partidos con la selección, varios fueron ante Chile, acaso su rival favorito y con el que jugó siempre sus mejores encuentros con la bicolor pegada al pecho.

Fue entonces que volvió al Rímac. Era 2002 y él tenía 29 años. Habían pasado seis años, pero salvo el pelo corto nada parecía haber cambiado. Metió nueve goles en media temporada y tomó una oferta del San Luis de Potosí, en México.

MAESTRI A LOS 30
Fecha: 24 de octubre del 2009. Partido: Sporting Cristal vs Sport Áncash. Minutos: 45’ contados y corriendo los descuentos. Un contragolpe mortífero. El ‘Vagón’ Hurtado elude rivales y lanza un centro preciso. El ‘Tanque’ hace lo que mejor sabe hacer. El balón se regodea en la red pero no es una anotación cualquiera: es el gol número 100 de Flavio Maestri. Era uno de sus últimos partidos como jugador profesional y lo hacía vistiendo la misma camiseta que se puso 20 años antes en su debut.

Faltaban seis para eso cuando Flavio regresó por tercera vez al cuadro cervecero. Tal como había sucedido el año anterior, jugó media temporada en La Florida y pasó al Vitoria de Brasil, antiguo equipo de su compañero Julinho. Jugó poco en esa temporada 2003-2004, “por una lesión a los ligamentos”. Nadie preveía que retornaría al Perú para vestir una camiseta distinta a la de Cristal. Pero así sucedió.

Maestri fue presentado como refuerzo de Alianza Lima en el 2004, a los 31 años. “Me recibieron bien. Sabían que era un referente de Cristal, pero lo único que me dijeron fue que meta por Alianza lo mismo que metía por cualquier otro club”, dice él. No lo hizo mal, aunque tampoco bien: anotó 24 goles en tres temporadas (salteando un año en el que vistió los colores del Shanghai Jiucheng de China).

Defender la blanquiazul le valió una ofensiva sin tregua por parte del Extremo Celeste, aunque él ha preferido decir que no ha tenido ningún problema personal con la hinchada. Esta vez lanza una respuesta poco convincente. “El hincha no sabe lo que pasa en un club, está al margen. El hincha está para alentar, pero no sabe la realidad”. En 2008 jugó por Sport Boys y un año después volvió por cuarta vez al Sporting Cristal. Pese a su intención de seguir jugando, no encontró equipo.

En anteriores ocasiones ha dicho que es un “ex jugador” y que le hubiese gustado retirarse con un partido de despedida. Sin embargo, ahora le fastidia que lo llame “futbolista retirado”. Ello, aunque sus dos pies están fuera de la cancha. Uno lo vemos en la televisión por cable como comentarista deportivo; el otro está listo para el silbato, el buzo y el banco.

“Yo no soy periodista, estoy solo comentando. Esto es lo que estaba buscando porque sigo ligado al fútbol. En diciembre del año terminé mis estudios como entrenador y, mientras espero una oportunidad (para dirigir), estoy al día en el fútbol”, explica.

Flavio la tiene clara y sabe que las cámaras de TV solo son parte de una etapa que debería ser corta. Él ya está mentalizado en ser director técnico. “Mis expectativas, al igual que cuando era jugador, son ir a un club, ganar títulos y también ir al extranjero”, adelanta.

Eso es el futuro. ¿Y el pasado? “Lo único de lo que me arrepiento es que debí haber esperado más en Europa para quedarme allá y jugar. Sentí que pude haber triunfado más. Me apresuré y me debí haber quedado”.