Golpe a golpe I: otras broncas de vestuario en el fútbol peruano

A propósito del enfrentamiento entre Manuel Heredia y Piero Alva, recuerde otras sonadas peleas en clubes locales

Golpe a golpe I: otras broncas de vestuario en el fútbol peruano

ENRIQUE VERA
Redacción Online

1. ATAQUE DELBÚFALO’. En agosto del 2009, Roberto Ovelar llegó a Alianza decidido a reeditar de manera frecuente los chispazos de delantero recio y eficiente que mostró en su paso por la San Martín (2008). Pero su inicio en tienda victoriana fue accidentado. Pasó de lesión a lesión; y cuando ya había agarrado ritmo en los entrenamientos se encontró con un accidente aún peor. Durante una práctica en Lurín, respondió de furibunda patada a un jalón del juvenil Jorge Molina, mientras ambos disputaban el balón. Molina contraatacó de un cabezazo y lo que vino luego fue un cruce de puñetes y patadas que se perdían en el aire gracias a la rápida intervención de sus compañeros. Al final, el que llevó la peor parte fue Aldo Corzo, uno de los más vehementes en detener el enfrentamiento. Días después, Jorge Molina protagonizó un incidente similar y Ovelar alcanzó el titularato.

2. EL DÍSCOLO BARRIONUEVO. Año 2002, estadio de Matute. Carlos Barrionuevo controla la pelota en la mitad de su campo. Se juega un ‘reducido’ en el que participan el habitual equipo titular de Alianza y los suplentes, entre ellos un mozalbete de 17 años, hermano menor de Henry Quinteros, el ‘Pato’, volante ya curtido en tienda blanquiazul. Con inteligencia y velocidad, el joven roba el balón a Barrionuevo pero esa sonrisa, casi su sello de familia, lo traiciona. El argentino advierte que ha sido burlado y arremete contra el juvenil hasta dejarlo en el suelo. Abajo lo patea, lo vuelve a patear y a punta de golpes, de iracundos golpes, hace estéril cada esfuerzo del Quinteros menor por reincorporarse. El episodio corresponde a una práctica del equipo de Alianza que entonces dirigía el ‘Chepe’ Torres y que fue eliminado de la Copa Sudamericana por Nacional de Uruguay (1-3). En aquel choque, Barrionuevo fue expulsado por un planchazo en la ingle a un jugador rival. Semanas después, el argentino se enfrentó a un grupo de hinchas en Trujillo e hizo destrozos en un bar de esa ciudad. Su polémica salida quedó enmarcada con esta declaración del ex vicepresidente íntimo, Peter Ramsey: “El club le puso hasta psicólogo para que tenga un mejor comportamiento, pero esto fue imposible”.

3. DUELO DE TITANES. Quienes estuvieron frente a Flavio Maestri la tarde del 24 de noviembre del 2006, en Matute, lo vieron estallar luego de que un jugador juvenil le pasara el balón entre las piernas y, tras veloz enganche, lo dejara mal parado ante el resto del plantel. Flavio, de quien se asegura fue una suerte de ‘vaca sagrada’ durante sus años en Sporting Cristal, no aguantó tamaña ‘falta de respeto’ y golpeó al futbolista. Tal arrebato del ‘Cali’ fue sin tomar en cuenta que ya no estaba en La Florida. Era La Victoria. Francisco Pizarro, ex portero suplente, se encargó de contener el ímpetu de Maestri, primero en cancha y luego en los vestuarios. La bronca fue típica de ‘la salida de colegio’. Un round de cinco minutos auspiciado, según gente que recuerda el incidente, por el propio Gerardo Pelusso. Los días posteriores, Flavio apareció con lentes oscuros y pequeños hematomas evidentes en el rostro. A ‘Panchi’ no se le vio mucho, pero desde entonces todos en La Victoria lo quisieron más. El asunto quedó en aquel camerino. Nunca volvieron a tener más roces.

4. DOS TORRES. El 2005, en la ‘U’, fue un año convulsionado. Un día, mientras los periodistas esperaban en el palco a que salga algún jugador para declarar, se escucharon gritos provenientes desde un vestuario. El bestiario crema recuerda que fueron los dos más ‘altos’ referentes de ese equipo los que se agarraron a golpes, aunque también estuvieron involucrados otros referentes cremas como Piero Alva y Gregorio Bernales. José Basualdo, quien era el técnico del cuadro crema, entró corriendo al camarín cuando oyó el ruido y después regresó a donde los hombres de prensa con una de sus frases de antología: “Tengo dos heridos, pero los arreglo con un curita”.

5. CHECHO Y EL BURRITO. Ahora la calma parece haber llegado a Cienciano, pero días atrás la crisis en el cuadro imperial era tal que recayó en un cisma al interior del plantel. Un bando se había agolpado del lado de Juan Carlos Mariño, el talentoso volante y actual cerebro del ‘Papá’, quien contaba con el respaldo del técnico Marcelo Trobbiani. El otro estaba con Julio García, quien criticó duramente al estratega por no asumir su responsabilidad en las últimas derrotas del club y “su poco compromiso con los jugadores”. La sangre llegó al río cuando en una reunión entre el plantel completo y la directiva, Mariño y Sergio ‘Checho’ Ibarra se enfrascaron en un acalorado cruce de palabras. Llegaron a cruzar golpes pero rápidamente fueron separados por sus compañeros. Al parecer, el más perjudicado fue el ‘Checho’. Según parte de la prensa cusqueña, este terminó aquel abrupto día atendido en una clínica por un fuerte golpe en el tabique.