Héroes por un día: los jugadores que tuvieron noches espectaculares en el fútbol peruano

A propósito de Wilmer Aguirre y su espectacular actuación ante Estudiantes de La Plata, repasemos las noches mágicas de Flavio Maestri, Jorge Nunes, Julinho, Julio Rivera y Waldir Sáenz

El nacimiento del ‘Tanque’. El 19 de abril de 1995, Flavio Maestri y Ronald Baroni dispararon a Chile tres golazos cada uno. Esa misma noche, Miguel Miranda atajó un penal a Marcelo Salas y la selección completa se dio un baile repleto de huachas, tacos y paredes. El 6-0 final fue la revancha del futuro ‘Tanque’: en 1991, y ante Chile, el delantero se rompió la pierna en su debut con la selección. A partir de la goleada se convertiría en el jugador que todos los periódicos convocarían apenas nos enfrentemos a los vecinos del sur.

La primera gran noche del ‘Cenizo’. Entonces apenas mostraba una pelada incipiente. Había llegado de jugar en Libertad el año anterior y se le recordaba por su participación en el Mundial de México 86. Suficiente. Jorge Amado Nunes había tenido un buen debut con la ‘U’ ante Cristal, por la Copa Libertadores de 1993 y, contra el Caracas FC, en el Nacional, explotó como crack y nació su idolatría. La crema venció 4-1, él anotó de cabeza y de tiro libre, pese a que jugaba con fiebre. Luego de ese partido no volvería a jugar por debajo de los siete puntos.

Julinho, el peruano. En 1996, contra River Plate en el Estadio Nacional, la figura de Sporting Cristal fue un brasileño que se sentía peruano. Ese día, Julinho, aún con corte noventero y nariz preoperatoria, quebró la cintura de todos los zagueros, dio pases en profundidad, estrelló un balón en el poste y, tras un pivoteo de Maestri, metió el balón en el arco del ‘Mono’ Burgos para marcar un gol. Al final fue un mezquino 2-1 que no sirvió para acceder a cuartos de final. Pero lo que jugó Julinho esa noche fue para 10 puntos.

Portilla y River. En el fantástico Cienciano de Freddy Ternero, los encuentros contra River Plate fueron los más recordados. En el primero de ellos en el Monumental de Núñez, Guiliano Portilla celebró por partida triple: no solo fue parte del legendario equipo que empató contra los ‘Millonarios’, sino que anotó dos golazos, ambos de cabeza. Aquellos memorables y gritadísimos goles le sirvieon para entrar a la historia como una de las claves del “papá”.

‘Coyote’ suelto. Julio Rivera, entonces un militar que pedía permiso en el Pentagonito para ir a entrenar, demostró por qué se paseaba en las pretemporadas: corrió como si no hubiera un mañana en la semifinal que jugó Cristal ante Racing por la Libertadores del 97. Corrió tanto que acabó incrustando un balón contra las redes en el 4-1 con el que los celestes dieron vuelta al 3-2 que habían recibido en Avellaneda. Fue el segundo tanto de un Cristal inolvidable y la noche más gloriosa del ‘Coyote’ Rivera.

‘Wally’, siempre ‘Wally’. En la Copa Merconorte de 1999, Waldir Sáenz escribió una de las páginas más gloriosas de su carrera ante Millonarios. se jugaba en Lima el 28 de octubre y, en el mes morado, ‘Wally’ hizo un milagro: anotó dos golazos y, tras la expulsión de Christian del Mar, se puso los guantes de arquero y la camiseta manga larga del ‘Loco’. ¡Partidazo!.

Y usted, ¿recuerda algún otro héroe por un día?