Pizarro o Cubillas: ¿Cuál es el mejor jugador peruano de todos los tiempos?

El periodista argentino Jorge Barraza asegura que no hay duda de que a Claudio aún le falta mucho para asomarse a la historia escrita por el ‘Nene’. ¿Qué opinas?

Pizarro o Cubillas: ¿Cuál es el mejor jugador peruano de todos los tiempos?

JORGE BARRAZA

El gran momento de Claudio Pizarro abrió el debate, muy atractivo por cierto.

En esta carrera, Pizarro corre con viento a favor: 1) La actualidad siempre pesa más que el pasado, está fresca. 2) La franja que más se interesa por estas cuestiones es la juventud; y la juventud no ha visto otra cosa que Pizarro. 3) El oscuro y largo túnel de derrotas y ostracismo del fútbol peruano favorece las noticias positivas, los récords, las menciones honoríficas. 4) El peso mediático actual.

Pero para ser declarado mejor futbolista peruano de la historia es imprescindible poseer tres atributos: a) Una alta cuota de técnica. b) La unanimidad del hincha; c) Una rica historia con la selección. Pizarro no reúne ninguno de los tres.

EL ‘NENE’ INAMOVIBLE
Opinar desde afuera es, como mínimo, delicado, puede caer antipático. Sin embargo nos jugamos por Teófilo. Los 10 goles en los Mundiales son un argumento de peso; sin embargo, reducirlo solo a esto sería mezquino.

El ‘Nene’ fue un crack con la pelota, tenía un carisma sensacional, hacía goles en copiosas cantidades, fue ídolo de cuadro grande y bandera de la selección. Clasificó a mundiales, la rompió en mundiales. Redondeó una trayectoria impecable.

Que no haya jugado en Europa más que en Suiza o Portugal no significa nada. En aquellos tiempos no era como ahora, que cualquiera va a España o Italia.

No había ni el 5% de los pases que se dan hoy. Y había que ser un fenómeno para llegar al Milan (como Víctor Benites).

Casi no se miraba a otras plazas sudamericanas que no fueran Argentina, Uruguay o Brasil (en ese orden). Antes, las transferencias se hacían por mérito, ahora son obra del representante. Con ser tronco alcanza para fichar en un buen club.

“¿Tu odias a Pizarro, no?”, me pregunta siempre Nicolás, un muchachote peruano maravilloso que estudia periodismo aquí en Buenos Aires. Nico es aliancista a morir y, con lógica razón, esta orgulloso de Pizarro. Nada que ver. ¿Por qué odiarlo…? Me reconfortó su récord, pero no por ello es el mejor de la historia.

Y entre Cubillas y Pizarro hay una parva de buenos: Cueto (la magia), Sotil (el jugador del pueblo), Velásquez (la clase), Del Solar (la calidad total). Pero estos debates los decide el tiempo.

Cuando pasen diez o quince años y surja otro buenazo, veremos si el recuerdo de Pizarro resiste la erosión.

Cubillas y los otros atravesaron toda la arena del desierto. Y siguen indemnes.