A propósito de Max Barrios: Cinco padres e hijos marcados por la polémica

A raíz del caso del jugador, otras historias que dejaron la página deportiva para protagonizar episodios de escándalo

PELÉ Y EDINHO
Su primera decisión juvenil fue oponerse a la historia de su padre: eligió ser arquero. A Pelé, que conocía el arco tanto como a una novia, no le gustó la idea pero aceptó. Edinho se llamaba Edson Cholbi Nascimento, debutó en 1994 en el arco de Santos, con el que sería subcampeón un año después. Su gran autogol llegó diez años después, en 2005: Edinho, el segundo hijo de Pelé, fue arrestado por la Policía Federal Brasileña por tráfico ilícito de drogas. Pelé lloró. Luego mostró una carta de su hijo en la que pedía perdón “por el ejemplo que no pudo seguir”. Se refería a su padre, al rey del fútbol y sus buenos modales.

DIEGO ARMANDO MARADONA Y DIEGO JR.
Son parecidos, casi idénticos, pero no se quieren. Hijo futbolista del astro del argentino, Diego Sinagra nació en 1986, justo el año en que Diego fue dueño del planeta fútbol. Aunque en un inicio negó su paternidad, la prueba de ADN y el enorme parecido lo confirmó. Diego Jr. nació después de la relación amorosa que tuvo el Pelusa con Cristina Sinagra, una italiana a la que conoció en su época de capo en Nápoli. “Yo lo quiero, pero él no”, decía Sinagra entonces. Solo en 2007, Maradona le pidió perdón. Fue un escándalo familiar de los Maradona-Villafañe. Hace dos años, Sinagra le devolvió todo la bronca interna: fue al Monumental y posó con una camiseta del archienemigo de papá: River Plate.

MICHAEL JORDAN Y MARCUS
Jordan era dios. Y como tal tenía que perdonar los pecados de sus hijos. El astro de la NBA tiene dos descendientes, Jeffrey y Marcus, dos talentosos basquetbolistas que no pudieron seguir los pasos de papá, lamentablemente. El caso de Marcus es el más duro: en 2012, fue arrestado por la policía de Nebraska en la puerta de un hotel tras estar “muy animado, intoxicado y poco cooperativo”, según un comunicado oficial. En una palabra: ‘locazo’. Ya en Twitter, en 2012, había escrito que gastó 35 mil dólares en un club nocturno. Todo bien, pero era menor de edad. Marcus destacaba como estrella del Chicago Whitney Young, su colegio. Iba a dar el gran salto, decía la prensa. Dio un salto al vacío.

JULIO CÉSAR CHÁVEZ Y CHÁVEZ JR.
Pocas veces un positivo fue tan negativo. Horas después del combate por el título mundial de box del CMB, categoría Mediano, Julio César Chávez Jr., hijo del histórico boxeador mexicano, dio positivo para marihuana en el control antidopaje. Era octubre del año pasado. Ganó Maravilla Martínez. Julio Jr. perdió algo más que una pelea. Semanas antes nada más había sido detenido por conducir ebrio. En México, la historia de padre e hijo ha conmovido tanto que todavía se preguntan qué pasó. Y por qué. El presidente del CMB, José Sulaimán, recordó que el padre había padecido el mismo problema. “¿Cómo es posible que este muchacho que internó a su padre en un hospital para rehabilitarlo, de donde tardó casi un año en salir, ahora caiga en lo mismo?”, dijo. El debate sigue.

HUGO SOTIL Y JOHAN
Pasaron treinta años para que otra vez el apellido Sotil recuperara prestigio. Era verano del 2002 y Ángel Cappa, tras ese debut con Palestino de Chile en el Monumental, no pudo ocultar su premonición. “A este chico lo van a seguir todos, lo va a seguir el mundo”. Cierto. Los buscaron empresarios FIFA, pero también vedettes de moda y amigotes. Todos le ofrecían lo mismo: gloria y placeres. Pudo ir a Rosario, a Independiente, gracias a las gestiones de Menotti. Su fama duró un semestre, muy parecida a la de papá Hugo en España. Cuando todos lo creían acabado, Johan Sotil recuperó brillo en Huancayo, pasó a César Vallejo y hoy parece alejado de vicios y malas juntas. Lo mejor: ahora se le nota dedicado a eso que tan bien hace y tanta envidia genera: jugar increíble al fútbol.