¿Por qué Piero Alva nunca la rompió en el extranjero? Él mismo responde

La figura del 2-0 de Universitario contra Lanús ensaya una explicación y lanza una frase memorable: “Costaría millones si no fallara”

Por Miguel Villegas

¿Qué te dice la cabeza el día después de una actuación así?
Que me tranquilice. Que no estamos clasificados ni nada. Que son 16 puntos por disputar. Eso sí, soy consciente de lo que hago en la cancha. Así como me hago responsable, escucho y pongo el pecho ante las críticas, ahora que estoy viviendo mi mejor momento no me voy a creer más que nadie, ni hacerme el héroe. Hay que tener equilibrio en la vida.

¿Con qué versión tuya te quedas? ¿La del tricampeonato, la del 2005 con Basualdo o esta?
El 2000 era muy chico y quería aprender un montón de cosas. Quería ser goleador y eso. Con Basualdo descubrí que me gustaba tener el balón mucho tiempo, tipo volante, y ahora con Juan (Reynoso) me siento más maduro. Sé, por ejemplo, que debo irme de la ‘U’ a fin de año o el próximo y que no me va a ir mal. Imposible.

¿Y por qué te fue mal antes, cuando te tocó jugar afuera?
No fue así. Yo lo que creo es que me faltó una chance en serio, que el técnico confíe en mí. Lo de Unión de Santa Fe el 2002 fue de un momento a otro. Yo quería salir del Perú, escapar si quieres, no me interesaba dónde y lo hice sin pensarlo. No debí ir a un equipo como ese, que es de los chicos en Argentina, que jugaba con un solo punta. Encima, nunca hubo buena relación con el técnico [Darío Kudelka]. Me di cuenta apenas llegué. Estuve cinco meses, pero me estaba volviendo loco. Me regresé a empezar de cero en Boys, en Sullana, hasta que regresé a la ‘U’ el 2005. Argentina me ayudó a crecer, a formar mi personalidad. Y quiera o no, aprendí a jugar de espaldas al arco.

¿A qué fuiste a Grecia? ¿A ganar dinero, a jugar?
A aprender. Y a probar, no te voy a mentir. Tenía unos problemas familiares, había salido mal de la ‘U’ del profe Nunes, y decidí salir. Mal no me fue pero tampoco bien. Jugué la Copa de Grecia y todo. Allá entendí que había que jugar en primera: yo me quería llevar a todos y eso no funciona. ¿Qué me gustó? Que me gané un lugar en una sociedad muy cerrada como la griega. Si podía jugar allá, creo, en una liga similar no me iba a costar.

¿Y por qué volviste?
Tenía que hacerlo. Mi familia, mi hijo. Tenía que hacerlo.

Tienes 31 años. ¿No te queda la bronca de no haber podido destacar afuera con este mismo nivel que muestras en la copa?
Sí, seguro. Y por eso lo tengo muy claro: a finales de este año debo salir como sea. Yo me he prometido mantener este nivel por los años que me queden, tres o cuatro, no sé. ¿Adónde? Siempre me gustaron la liga de Bélgica y la de Holanda, por el tipo de juego. Es soñar, seguro, pero he vuelto a tener las ganas de ir a Europa; sobre todo porque me llamaron antes de empezar la pretemporada. Era de allá, una liga importante, un buen contrato, competencia.

¿Te ibas a ir de la ‘U’?
Era mi prestigio. Pero ya está. Eso pasó.

¿Qué no aprendiste?
No sé si en términos futbolísticos, pero debo tratar de mantener las mismas ganas en todos los partidos. Yo juego a partir de las motivaciones. En un momento duro yo juego 8 puntos. Si el clima es favorable, no sé. Me cuesta seguir con la misma actitud. Lo estoy trabajando solo, tengo 31.

¿No te gustaría tener una mejor relación con la tribuna?
Me gustaría, sobre todo porque en mi proyecto de vida quiero ser técnico de la ‘U’. Yo lo que creo es que la gente se ha hecho la idea de que yo tengo que ser el que quite, tire el centro y haga el gol. Cuando no lo hago dicen: “¿Qué pasó? “¿Se olvidó de jugar al fútbol?”

¿Qué tipo de jugador es Alva hoy entonces?
En el márketing del fútbol todos quieren al ‘9’ y que otros hagan el trabajo. Pero yo voy a ser siempre el segundo. Con el tiempo me he convertido en un jugador que tiene mucho la pelota. Para mí ese es el jugador importante. Si fuera otro, seguro no estaría aquí y costaría tres millones.

¿Por qué este equipo puede llegar, no sé, a cuartos de final, y el del tricampeonato no lo hizo?
Ese equipo [2000] tenía líderes, se conocía, todos eran amigos, pero los dirigentes se encargaron de desarmarlo. A este le noto un karma único y un año de trabajo encima. Contra el silencio que algunos creen ver en la prensa, la comunicación es fluida aquí adentro. No te voy a decir que estamos pensando en la final o eso, pero sí queremos que la historia se acuerde de nosotros.