¿Qué tuvo que ver el ‘Patrón’ Velásquez en el debut internacional de Dunga?

“¿Quién es este ‘cholo’ blanco?” preguntó el peruano refiriéndose al jovencísimo mediocampista de 19 años pelucón y mal vestido que ahora es técnico de la selección brasileña

¿Qué tuvo que ver el ‘Patrón’ Velásquez en el debut internacional de Dunga?

Por: Daniel Peredo

UNO. 1983. Resto de América viajó a Asia para un amistoso. El técnico era Carlos Alberto, campeón mundial con Brasil en México 70. José Velásquez fue convocado del equipo peruano junto a Zico, Eder, el paraguayo Romerito y los chilenos Figueroa y Caszely, entre otros. En Hong Kong debían unirse Falcao y Junior, pero sus clubes no los cedieron. Para completar, Carlos Alberto llamó a un par de juveniles brasileños que salieron campeones mundiales ese año en México. Llegaron el delantero Wilsinho y un mediocampista, quien sorprendió por su extraña figura. “¿Quién es este cholo blanco?”, preguntó Velásquez a Romerito. El joven de 19 años usaba pelo largo. Era de Porto Alegre, jugaba en Inter, casi no hablaba y vestía austero. El técnico lo mandó jugar al lado de Velásquez y cumplió una notable actuación. Puso fútbol y temperamento. En el vestuario, el “Patrón” se acercó y le preguntó su nombre. El volante respondió tímidamente. “Me llamo Carlos Caetano Verri, pero todos me dicen Dunga”. El brasileño debutó internacionalmente junto al “Patrón”. Al año siguiente fue figura en Los Ángeles 84.

DOS. 1997. Roberto Martínez cerró su ciclo en Universitario y fichó por Boys. Su presencia generó expectativa no solo dentro del campo. Una mañana, las calles del Callao aparecieron llenas de volantes que anunciaban la presencia del futbolista en una pollada de un conocido barrio.

Hubo tal interés por su llegada que incluso algunos aseguraron que Martínez iría acompañado por su esposa, la animadora de televisión Gisela Valcárcel. Las tarjetas para la reunión social se acabaron y era tal la trascendencia que la noticia llegó hasta los entrenamientos del club. Uno de los jugadores puso al tanto a Roberto.

—¿Es verdad que el domingo vas a una pollada del Callao?

—Yo no sé nada, nadie me llamó.

—Mira, acá tengo una tarjeta que te anuncia.

Martínez miró confundido y se fue.

El domingo por la noche, el evento era un éxito para los organizadores. Vendían gran cantidad de pollos y bebidas. De pronto la salsa dejó de sonar y el animador tomó el micrófono: “Señoras y señores, llegó el momento de presentar a nuestro invitado, del querido Sport Boys con ustedes Robeeeeerto Maaaartínez”.

Cuando apareció el futbolista, un silencio se apoderó del lugar. Quien ingresó era Roberto Martínez Troncoso, joven zaguero rosado que entrenaba con el plantel profesional. Roberto Martínez Vera Tudela nunca apareció y menos la popular Gisela. Los presentes, algunos de ellos con varios tragos de más, la emprendieron con Martínez Troncoso, quien tuvo que huir corriendo para no ser linchado.

TRES. Regional 1991. Defensor Lima, luego de una brillante campaña, clasificó a la liguilla final con Universitario, Cristal y Boys. El equipo de Roberto Challe, que tuvo a Palma, Julinho, Bassa, Hurtado, Zegarra y “Colibrí” Rodríguez como destacados, estaba en condiciones de pelear un cupo a la Libertadores. Un día antes del inicio del cuadrangular el presidente Jorge Ramos Ronceros llamó a Challe a una reunión a su oficina en un banco de la capital. El técnico llegó entusiasmado, pero se llevó una ingrata sorpresa. El directivo lo dejó sin respuestas: “Roberto, ya hemos cumplido, no es negocio para un club como Defensor clasificar a la Copa. ¿Con qué plata vamos a traer refuerzos? ¿Con qué vamos a pagar los pasajes? ¿Acaso quieres ir por tierra a Colombia como UTC a Bolivia?”.

El buen Roberto se levantó, no se despidió y pegó un portazo. Defensor apenas logró un empate ante la “U”. Cristal y Boys clasificaron.