Recargado: Montaño amenaza con su buen fútbol a la ‘U’

Si el nivel de Alianza ya era bueno sin el colombiano, el aporte del volante le ha dado un plus letal a los íntimos

Recargado: Montaño amenaza con su buen fútbol a la ‘U’

DAVID HIDALGO JIMÉNEZ @DavidsCreator
Redacción Online

Johnnier Montaño solo ha jugado los últimos tres partidos con Alianza Lima, pero su calidad se ha puesto de manifiesto con buen fútbol y goles (2) desde el choque con Inti Gas hasta el encuentro de ayer ante César Vallejo.

Desde que volvió del Konyaspor de Turquía, el pueblo aliancista esperaba con ansias su reaparición con la camiseta blanquiazul, aunque la necesidad no era extrema debido al buen momento de Alianza —de la mano de Arrué y el ‘Búfalo’ Ovelar— en la Copa Movistar.

El show del ‘Potón’ comenzó en la fecha 20, en Matute, en el partido con Inti Gas. En su segundo debut anotó un golazo y reafirmó lo suyo en la cancha: buen toque, personalidad y manejo perfecto de los tiempos con la pelota en los pies, pases milimétricos, y el valor agregado en la marca además de su conocida fuerza.

“Dentro del plantel tenemos una mixtura de jugadores, combinamos la experiencia con los jóvenes que desde abajo vienen empujando y eso es bueno porque todos somos parte de este gran momento”, dijo Johnnier Montaño a la web del club.

Ayer fue más de lo mismo (y se lo agradecemos todos), sumado a aquel fierrazo de tiro libre que acabó al fondo del arco de Vallejo. Da gusto ver jugar a Alianza con el gran aporte de Montaño, quien nunca se cansa de dar pases gol. “Tenemos que trabajar para seguir progresando. Fue un lindo partido”, señaló.

El próximo rival es la ‘U’. Los cremas vienen golpeados en lo anímico, en los resultados y en el bolsillo. “No me gusta hablar de los rivales, me mentalizo en nuestro equipo, en analizar el partido y corregir errores que no deben repetirse ante Universitario”, señaló.

Pero esta previa se ha repetido muchas veces y en La Victoria saben que no se tienen que confiar. Aunque, teniendo a un Montaño en muy buen nivel —así lo reconocen hasta sus propios compañeros— es un valor agregado del que no goza ningún equipo en el torneo local.