Sport Boys se juega la permanencia ante César Vallejo en Trujillo

El equipo rosado enfrenta hoy a las 7:30 p.m. al conjunto ‘poeta’. Si sufre una caída, perderá la categoría

Sport Boys se juega la permanencia ante César Vallejo en Trujillo

DAVID HIDALGO JIMÉNEZ @DavidsCreator
Redacción online

En la interna de Sport Boys saben que están más allá que acá. Los rosados aparecen con 31 puntos justo arriba del descendido Cobresol, y tras la derrota ante Alianza Lima quedaron a 13 unidades de los íntimos. Si cabe recordar el retornó de Boys a la máxima categoría el 2010, cuesta decir que su historia reciente en la profesional podría terminar hoy en Trujillo.

El DT Jorge Espejo agarró un equipo en llamas y ahora solo le quedan cinco partidos por delante. Hoy enfrenta a César Vallejo (7:30 p.m.) y una derrota más determinará el descenso de los porteños a Segunda División.

“Sí, me han llamado de otros equipos, me han hecho propuestas, y les he dicho que no porque tengo un compromiso con Boys”, dijo Jorge Espejo a elcomercio.pe. El entrenador tiene contrato hasta el 2013 y algunos jugadores experimentados, y otros valores jóvenes, ya le dieron su palabra de quedarse si él continúa al frente del plantel.

LA TRISTE REALIDAD PORTEÑA
Para que Jorge Espejo siga con su proyecto de renovación integral, así sea en Segunda División, el club no debe cometer los vicios que lo han tenido tambaleante desde la década de los ochenta: contrataron refuerzos con dinero que no se tiene y no reestructuraron ni promovieron a las divisiones menores.

No tiene que haber más un manejo de equipo de barrio en un club por el que es inevitable no sentir cariño… y pena, porque su historia y sus hinchas no merecen tanto maltrato.

En la increíble y penosa actualidad de Sport Boys los jugadores Sub 20, Sub 18 y Sub 16 deben pagar 100 soles mensuales para salir en lista en los torneos de menores, de lo contrario no son tomados en cuenta. La economía quebrada del club obliga a que los chicos de escasos recursos consigan ese dinero que sirve para pagar a los entrenadores de las diferentes categorías, alquilar canchas, comprar agua, y pagar las inscripciones a los campeonatos respectivos.

Esa es la dura realidad de un club en el que existe responsabilidad compartida de los actuales administradores y ex directivos rosados, y las autoridades del fútbol que permiten por décadas esta informalidad: la Asociación Deportiva de Fútbol Profesional (ADFP), y la Federación Peruana de Fútbol (FPF).