La ‘U’ ganó 4-2 a Aurich en Olmos y rompió el invicto a Roberto Mosquera

Los cremas derrotaron a los chiclayanos con goles de Guarderas, Ruidíaz, Fernández y Guastavino. Mantienen su ventaja de nueve puntos en la Liguilla par

Se nota en cada avance, en cada jugada, en cada pelota dividida. Universitario juega a otro ritmo en el Descentralizado. Lo demuestra Ruidíaz cuando encara, Miguel Torres por la banda, Guastavino en sus desbordes. Y a eso le suma técnica, la exquisita técnica de Christofer Gonzales. Hoy la ‘U’ mostró todas sus armas ante Aurich y lo venció 4-2 en Olmos.

Una victoria merecida y contundente. Un triunfo que fortalece a este equipo de Comizzo, que cada vez está más cerca del ‘play off’. Significó también quitarle el invicto a Mosquera como técnico del Aurich. Roberto solo sabía de victorias en Chiclayo, pero hoy no. Hoy el equipo de Comizzo se comió la cancha y dio una lección de eficacia.

La historia del partido no tuvo un inicio feliz. Galliquio cometió un penal infantil sobre Ovelar y Édgar Balbuena no perdonó desde los 12 pasos. Los momentos más difíciles de la U fueron después de esta tanto, pero un zurdazo de Rafael Guarderas cambió el encuentro. Fue el primer gol del volante en primera división y lo hizo a los 45’, momento perfecto para bajar a un Aurich que se sentía ganador.

El segundo tiempo fue la mejor muestra de que los chiclayanos se habían caído. La U arrancó con todo y encontró a un Aurich mal parado. Sin un volante central que ordene el mediocampo, los cremas se pasearon. Christofer se paseó. El joven jugador dio una cátedra de cómo dar pases-gol. Primer se la cedió a Sebastián Fernández y el uruguayo no falló.

Luego le sirvió un balón delicioso a Ruidíaz. La ‘Pulga’ llegó más rápido que Erick Delgado, lo dejó en el camino con una amague y la empujó de zurda. Corría el minuto 66 y la U ya ganaba 3-1. Aurich tuvo un par de ocasiones para descontar pero ni Ovelar, ni Kahn definieron bien ante Carvallo. El arquero crema también le tapó un penal a Ovelar y confirma su gran momento.

Ingresó Guastavino y la U tomó un nuevo aire. El uruguayo siempre entra enchufado, es encarador y tiene gol. De hecho, cada vez que anotó, Universitario ganó. Y en Olmos no fue la excepción. Tomó un balón fuera del área, avanzó con velocidad, se sacó a Vílchez y definió perfecto con el borde interior de su pie derecho. Arismendi anotó el 4-2 en los 90’ para la anécdota. La U fue más. Y lo es también en la Liguilla. Tiene 9 puntos de ventaja. Casi inalcanzable.