La 'U' cumple 87 años y perdería los puntos que ganó ante CNI

Ganó 2-0, pero tres de sus jugadores no firmaron la planilla. Directiva de CNI reclamará como hicieron Cristal y Comercio

La 'U' cumple 87 años y perdería los puntos que ganó ante CNI

MIGUEL VILLEGAS M.

Se notan los 87 años, Universitario. Es como si ya no tuvieras fuerzas, como si te pesara cada paso, como si solo esperaras que todo esto se acabe de una vez. Y faltan 13 domingos todavía. Trece fatales domingos para el final del campeonato que, parece, no será tu campeonato. ¿Qué se le puede pedir a este Universitario de 87 años recién cumplidos, qué más? Solo que siga peleando, respirando, viviendo.

Y eso fue, más o menos, lo que hizo anoche. Consciente de que llegaba al partido con CNI sin las planillas de la ADFP firmadas en su totalidad –ni Revoredo ni Rabanal ni Morel lo hicieron– y, en consecuencia, en inminente posibilidad de perder los puntos en mesa mañana lunes –como ya ocurrió como ante Cristal y Comercio –, la ‘U’ se presentó en su cancha, jugó un partido discreto, equivocó pases, inventó posiciones por los laterales y solo después, lo ganó.

Está claro que no se puede analizar lo futbolístico, solo lo emocional. El de anoche era un encuentro para ganarlo así. Un chiquillo de 16 años, el único futbolista crema que (aún) no ha perdido la sonrisa, controló un pelotazo largo de Vitti, amagó al arco de Cisneros y clavó un golazo que hubiese merecido mejor marco, otro partido. El universitario más joven, Andy Polo, quería un cumpleaños feliz y lo tuvo.

Pero la alegría duró poco. Acabado el partido, Yván Vásquez, presidente del CNI, confirmó que mañana a primera hora presentará el reclamo a la ADFP por los puntos. Y aunque nadie ha querido hacer oficial esto desde la ADFP, El Comercio pudo conocer anoche que el tema está resuelto: los puntos irán para Iquitos.

Quizá por eso casi nadie celebró el gol de Polo, menos el 2-0 de Ísmodes. Difícil explicar el momento. Quiero decir, a los jugadores. Suficiente con que se presenten, sin cobrar dos meses y ganen su partido. Lo que ocurra fuera no es su responsabilidad. No se puede hacer más si el enemigo está en casa, y viene, te da la mano, y te miente.