DT de Atlante desmintió a Reimond Manco: "Habla tonterías"

Miguel Herrera explicó los motivos por los cuales no creyó la versión del volante peruano

Tras escuchar atentamente la versión que dio Reimond Manco a los medios peruanos, el técnico de Atlante, Miguel Herrera, reiteró que el volante nacional llegó en “un estado inconveniente” a los entrenamientos de los ‘Potros de Hierro’.

“Escuché la sarta de tonterías que dice este muchacho (Reimond Manco). En ningún momento le dijimos que su vida corría peligro, que había tenido suerte. Definitivamente, él inventó una historia. Pese a sus antecedentes, nosotros confiamos en este chico. Pensamos que podíamos manejar mejor este tema, pero él tomó una decisión, que lo va a perjudicar más a él”, dijo Herrera a Milenio Televisión.

El técnico azteca también relató lo ocurrido en las últimas horas con Reimond Manco en México. “Nosotros entrenamos el miércoles en la noche. Terminamos de hacer fútbol a las 10:00 p.m. Se supone que todos deben irse directo a sus casas como buenos profesionales. El jueves a las 8:00 de la mañana, el preparador físico viene y me dice que Manco no va venir a entrenar, que le fue a tocar la puerta a las 4:30 de la madrugada. ¿Cómo que no viene?, le pregunté y me respondió que a Reimond le habían secuestrado y que estaba mal”.

Luego, agregó: “Yo pensé que le había pasado algo malo de verdad. Le hablé por teléfono a Manco y le pedí que venga al estadio para conversar. Y cuando se presenta me encuentro con un chico que estaba en unas condiciones realmente malas. Él me dijo que después de entrenar se fue a cenar durante una hora y media, más o menos. ¿En ese tiempo bebió tanto para llegar al día siguiente oliendo a alcohol?”.

El entrenador aseguró que no creyó en la versión de “secuestro” de Reimond Manco porque la cena (donde tomó un par de cervezas), el secuestro fue antes de la medianoche y que el volante recién se apareció en los entrenamientos a las 9:00 de la mañana. “Y seguía con aliento a alcohol. No me explico. Encima si te llevas un susto, como un secuestro, se te baja todo. Él dice que le rompieron la nariz, pero no tenía nada. Él insistió que lo habían secuestrado, que tenía miedo por su vida. Yo le dije que los sicarios se meten con una persona, siempre y cuando este metido en algo malo, y él no estaba metido en nada. Este chavo realmente está mal”, finalizó.