ANÁLISIS: virtudes y errores por corregir del Perú campeón sudamericano

A diferencia de años anteriores, este equipo tiene “buen bloque, ataque y defensa”, coincidieron Gina Torrealba y Cenaida Uribe, ex medallistas

ANÁLISIS: virtudes y errores por corregir del Perú campeón sudamericano

HORACIO ZIMMERMANN (@Horacon)
Redacción Online

Muchas no pudieron dormir. Otras sí, aunque conciliar el sueño les costó incluso más que ganarle a Brasil. Antes del partido, estaban seguras de ser superiores. Hace un año, la mayoría de las chicas ya le habían ganado a este rival. Fue en el Sudamericano sub 16, en Uruguay. Aún así, muchas no pudieron dormir. No era que no podían creer que se habían convertido en campeonas sudamericanas. Era que tamaño logro no permitía conciliar el sueño.

Un sueño que había sido esquivo para una selección de menores desde hace 32 años. Aquella vez Natalia Málaga era jugadora. Hoy es entrenadora y ha logrado en dos meses clasificar a dos selecciones peruanas al Mundial: Tailandia en menores; y República Checa en juveniles. Quizás su método, caracterizado por ‘ajos’ y ‘cebollas’, no sea ejemplar, pero le ha impuesto un sello único y hasta anecdótico que roba protagonismo al verdadero trabajo que realiza: selección de jugadoras, juego en equipo, potenciación de individualidades, etcétera.

“Este no es un trabajo de un día para otro. Si a las chicas les molestara que les griten, no le agradecerían. Ayer, todas le agradecieron por todo lo que les enseña. No hubo una que no lo hiciera. Natalia es una mamá más (dentro del grupo)”, dice a elcomercio.pe Cenaida Uribe, ganadora de la medalla de plata con la selección peruana de vóley en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988.

VIRTUDES Y COSAS POR CORREGIR
Una de las virtudes de este equipo es sostener buen juego tanto en defensa como en ataque. En este último, no solo se cuenta con jugadoras hábiles para realizar un mate con fuerza, sino también colocado, a un espacio vacío del campo rival. A ese espacio donde nadie llega. Además, consigue muchos puntos gracias a la ejecución de un buen bloque, algo que no sucedía hace mucho tiempo.

“Este equipo tiene muy buen bloqueo, pero además, ¡hay defensa!”, dice sorprendida a este medio Gina Torrealba, medallista peruana y hoy en día entrenadora de vóley. Insistió en el tema del bloque. “Esto no lo veía hace tiempo, ni en la selección de mayores. Eso quiere decir que Natalia está trabajando lo que hacíamos nosotras. Antes había bloqueo, pero no defensa, pero hoy ¡hay defensa y ataque!”, añadió. Y Cenaida Uribe respaldó esta postura. “Hay un buen bloque y buen ataque. Ha subido la talla, eso ayuda”, comentó.

Si bien Torrealba considera que este equipo de menores es “muy bueno”, advierte que ahora se deberá trabajar en “foguearlas” para realizar un aceptable Mundial en Tailandia. “Hay que sincerarnos. A nivel sudamericano el único rival es Brasil. En Europa hay equipos más fuertes. Lo que vemos acá no es necesariamente lo que vamos a ver en el Mundial. Hay que jugar con equipos fuertes, no Colombia, Ecuador, y, si nos tienen que dar tanda, que nos den, eso también ayuda”, recomendó.

En ese sentido, tras la consecución del título, Uribe pide que “no se endiose” a las jugadoras como se hizo antes, por ejemplo, con ‘Súper Vivian’. “No cometamos ese error de nuevo. Si las endiosan, se van a creer campeonas mundiales a los 15 años”, dijo. Pero no queda ahí, también mencionó que se debe mejorar en la “recepción” con el paso del tiempo.

Tanto Torrealba como Uribe otorgaron mérito a Málaga, su ex compañera en las canchas de vóley; sin embargo, coincidieron en que el mérito mayor es de las jugadoras. “Tú puedes tener al mejor técnico del mundo, pero si no hay calidad no logras nada. Pues estas chicas sí que la tienen”, admitió la congresista Uribe.

No era que no podían creer que se habían convertido en campeonas sudamericanas. Era que tamaño logro no permitía conciliar el sueño. Y es que las chicas de Natalia Málaga viajaron hoy temprano rumbo a Juliaca, donde jugarán hoy por la noche un amistoso ante Chile. Se clasificó, se campeonó, y, un días después, ya se está preparando para el Mundial de Tailandia. Que lo que empezó bien, termine mejor.