Andy Murray celebró su título del US Open en una Nueva York de luto

El tenista disfrutó de una fiesta “very british” el mismo día en que se cumplen 11 años del atentado a las Torres Gemelas

Aunque el 11 de septiembre es una fecha de luto en Nueva York, hoy había una persona con una sonrisa de oreja a oreja en la ciudad de los rascacielos. Era Andy Murray, que celebró su título en el Abierto de Estados Unidos con una fiesta “very british”.

El día que se cumplen 11 años de los atentados contra las Torres Gemelas, Murray sonreía en un alto piso de un edificio de la primera avenida de Nueva York. Ninguna nube encima de él, rascacielos de Manhattan de fondo y delante toda una multitud de personalidades británicas reunidas en la casa del cónsul de Reino Unido en Nueva York, Danny Lopez.

“Toda la nación está orgullosa de ti. Ganar el primer Grand Slam es un logro remarcable”, leyó López un mensaje del primer ministro británico, James Cameron, dirigido al tenista.

Murray ganó el lunes tras casi cinco horas de final al serbio y puso fin a la maldición que pesaba sobre el tenis británico. Ningún jugador de las islas logró conquistar un grande desde que Fred Perry ganara el US Open en 1936.

“Cuando era pequeño soñaba con conseguirlo y aunque este verano tuve mis dudas al final lo he conseguido”, dijo Murray, rodeado por una nube de periodistas británicos.

Era un día de orgullo para el deporte de Reino Unido. El cónsul sonreía, Murray y su madre, Judy, también. Hasta un gaitero, que tocó varias veces para dar la bienvenida al tenista sin que éste apareciera, estaba feliz a pesar de ir en falda escocesa en un día fresco en Nueva York.