Ángel Cappa y Ricardo Gareca recordaron su paso por la 'U'

Ambos técnicos, quienes disputarán este fin de semana el título del fútbol argentino, se volvieron a encontrar con Óscar Ibáñez en Buenos Aires

Ángel Cappa y Ricardo Gareca recordaron su paso por la 'U'
*Por Óscar Ibañez* Buenos Aires. “¿Te acuerdas cuando nos la jugamos todos por este?”. Ángel Cappa abraza al “Nuno” Molina y luego ambos me dan la bienvenida. Estamos en un restaurante del centro de Buenos Aires, es lunes y ha anochecido. Será una charla de campeonato. Lo primero que el profesor Ángel se acuerda en la mesa es cuando todo el plantel de Universitario decidió parar en el 2002 si no dejaban al “Nuno” Molina en el equipo —lo habían dejado de lado por reclamar algo tan lógico y necesario como el pago de los sueldos—. Cómo olvidar eso, la directiva cedió ante la presión del grupo y el “Nuno” anotó un golazo, clave para esa campaña. Estamos juntos de nuevo, siete años después, y yo me alegro porque estos dos tipazos sueñan despiertos con una vuelta olímpica impensada. Llegaron y encontraron en escombros al Huracán, ahora pueden ganarlo todo. “Esperamos el partido tranquilos. Ya hemos hecho bastante, pero tenemos muchos pibes en el plantel. Eso te da un hambre de gloria especial. Estoy orgulloso y sorprendido”, dice Ángel, técnico de Huracán, sin olvidar los días que pasó en Ate. Para él es una costumbre ir contra la corriente. Es un revolucionario total. Aquí en Huracán ha despertado a los viejos hinchas que habían dejado de ir al estadio y las arcas vacías han comenzado a llenarse. Huracán ha vuelto a vender jugadores. Y eso que el torneo aún no termina. Cappa es el técnico más requerido para entrevistas esta semana, pero él, al igual que Ricardo Gareca, ha preferido el perfil bajo. No ha cambiado nada el “profe”. Igual de humilde y conservador si hay una taza de café sobre la mesa. Con la filosofía del buen toque intacta y con la fe renovada. Me haría muy feliz que “Cappita” campeone con el Huracán, pero yo lo abrazo muy fuerte reconociendo mi culpa: tengo el corazón partido en dos. Campeonó en mi mejor momento con Ángel en el 2002, mientras que con su rival de este fin de semana, Ricardo Gareca, pude tener la mejor de las despedidas . *EL SALTO DEL “TIGRE”* Viajé una media hora desde la Capital Federal de Buenos Aires hasta la villa olímpica de Vélez Sarsfield en la localidad de Ituzaingó. Apenas ingreso me doy cuenta por qué en el Perú estamos tan lejos de un fútbol de primer nivel. Las instalaciones del Vélez son impresionantes. En la villa olímpica, el primer equipo tiene dos canchas exclusivas para entrenar. Allí me recibe Ricardo Gareca, técnico del cuadro de Liniers, también muy concentrado en lo que pasará este domingo en la final ante Huracán. Al “Tigre” le tengo el mejor de los afectos porque hizo de mi etapa final un capítulo inmejorable. Gareca recuerda cómo decidió hacerme jugar, siendo suplente cantado, ante Alianza Lima en el clásico de Matute. Esa tarde ganamos, complicamos con la baja a los íntimos y yo recuperé la vida . Tenía que volverlo a ver y darle las gracias por eso y mucho más. “Hemos recuperado a jugadores como Nicolás Otamendi y el mismo Franco Razzotti. A partir de allí comenzamos a armar este equipo. No creo que seamos favoritos; el juego de Huracán amenaza a cualquiera. Pero como han escrito los chicos de la web del club, solo faltan 90 minutos”, me dice Gareca después de culminar el entrenamiento. Con Cappa y Gareca en Buenos Aires. Los dos ex técnicos campeones con la “U” disputarán el título del fútbol argentino, y eso debe alegrar a todos los corazones cremas. Por fin aquí los dos estrategas finalistas dan conferencia para hablar solo de fútbol. Nada de farándula, nada de estrellas. Cappa y Gareca me parten el corazón. Mi única certeza es que este fin de semana seré feliz de todas maneras.