Carlos Galván y su admiración hacía Maradona: “Diego conmueve”

En 1995, el capitán de la ‘U’, Carlos Galván, era solo un defensor juvenil de Racing. Maradona casi dios. Entonces fue su técnico en once partidos. Este es su testimonio

(Video: Miguel Villegas)

Por Miguel Villegas
Carlos GalvánCarlos Galván tenía 21 años cuando se le apareció dios. El ‘Negro’ estaba en el vestuario de Racing 1995 y una luz dorada lo cegó a él y a sus compañeros. Era el arete de Diego Armando Maradona. “Tenía el diente de su hija bañado en oro, un genio”, recuerda el hoy capitán de la ‘U’, con 35 años y la extraña nostalgia por los tiempos que se fueron. Ese 1995 Diego ya era una divinidad en Argentina. Había ganado todo con el Napoli, y con su selección fue campeón del mundo en México 86. Pero también era un dios acusado de humanidad: en Estados Unidos 94, tras el inolvidable 2-1 sobre Nigeria, dio positivo en un control antidopaje. Maradona dijo que le cortaron las piernas y quizá por eso pidió prestadas las de otros muchachos. Primero aceptó dirigir a Mandiyú 94, el equipo de la ‘Tota’, su vieja; y al año siguiente lo llamaron de ‘La Academia’ para entrenador. Allí lo conoció Galván. Ese verano, el ‘Negro’ era un defensa más de las inferiores. Hasta que Diego lo vio y le dijo: “Tú vas a ser mi ‘3’”.

¿Maradona te convirtió en central?
No, yo ya era defensor. Era muy chico, recién había sido promovido y las cosas no andaban muy bien en Racing. Diego llegó con Carlitos Fren. Yo estaba calladito, Maradona acaparaba todo. El Diego, que no era tonto, le había pedido a los dirigentes al ‘Coyo’ Almandoz, que la rompía en Vélez, pero Bianchi no lo quiso dejar ir. Cuando se supo que no se hacía el pase, Diego se acercó y me dijo: “Nene, vas a jugar vos, te banco a muerte”. ¿Tú crees que yo no iba a romperme?

¿Qué tipo de técnico era?
Él todavía se sentía un jugador. Y como tal te hablaba, te hacía soñar. Créeme: es capaz de conmover hasta las piedras. Por eso el plantel argentino en Sudáfrica está feliz.

La versión del ‘Negro’ se comprueba fácilmente. Ayer Diego habló de su plantel como solo lo puede hacer un predicador: “Argentina es un Rolls Royce y tenemos a Messi manejando”. Así dirige Maradona. Así lo recuerda Galván. En 1995 fue su técnico y con él jugó once partidos y apenas ganó dos veces, una de ellas a Boca en La Bombonera, tras 25 años. “Él puede convencerte de cosas que tú no imaginas”, dice el capitán crema. Ahora es tiempo de que se convenza el propio ‘Pelusa’. En su autobiografía escribe sobre Racing y cuánto lo marcó: “Ahora me gustaría dirigir un equipo poderoso”. Ya lo tiene.