'Chitón' boca: los técnicos mundialistas de Sudamérica que se pelearon con los periodistas

Antes (y durante) Sudáfrica 2010 varios de los directores técnicos declararon abiertamente su guerra a los medios. Acá algunos casos

'Chitón' boca: los técnicos mundialistas de Sudamérica que se pelearon con los periodistas

Por Carlos Salas
Enviado especial

Johannesburgo. Hablo o no hablo. La cara brava de Dunga mira fijo al periodista ayer en el Ellis Park. No es su amigo, tampoco lo será. Lo odia, eso parece. Lo quiere gomear, eso está claro. Dunga cree que la prensa brasileña solo quiere ver su caída. ¿Razones? Ideológicas, dice. En Brasil no aceptan que su equipo juegue como una máquina seria, quieren samba, así lo gritan los periodistas más veteranos. “Brasil joga feio”, dicen. Dunga los mira con cara brava. No es el único. Bielsa y Maradona también han tenido encontronazos. Eso sí, Martino (Paraguay) y Tabárez (Uruguay) se enfrentan a prensas menos numerosas y más mansas. Por eso ellos no tienen el dilema: ellos sí hablan.

“Así como piden creatividad para el equipo deberían tener creatividad para sus notas”
Dunga
El país más alegre del mundo le pone la cara más seria que tiene a los periodistas. Si hasta parece que los colegas de O Globo o Folha tendrían que haber estudio para detectives, no tanto periodismo. No puertas abiertas, no miren las prácticas, no exclusivas con los jugadores, no producciones para notas, jamás un intento de reconciliación. El gran responsable de este silencio es Dunga, el seleccionador del ‘sratch’, el ideólogo del ‘penta’. Carlos Verri está en el cargo desde fines del 2006 y desde entonces se ha peleado con toda la prensa, incluida la Red O Globo. A Dunga lo quieren menos que a Reynoso los reporteros que cubren la ‘U’, así que imagínese. Para él la prensa solo quiere desestabilizarlo. La prensa lo califica de “paranoico”. Si Dunga no le teme a su sombra es porque ya se acostumbró a verla todos los días.

”Que el periodismo sea peor no nos autoriza a pervertirnos”
Marcelo Bielsa
En Chile las prácticas son a puertas cerradas y las llaves las tiene un Loco (Bielsa). No entrevistas, sí conferencias (que pueden durar horas). Los periodistas chilenos ya saben que con libreta y grabadora no basta: son necesarias la almohada y la mantita. Bielsa no habla, pontifica, y así se puede pasar tardes enteras. Las reglas son esas: él habla largo en horarios programados. Largo, largo. Eso sí, contesta todo. Hoy, el ataque ya no es el que era el inicio —cuando Bielsa llegó en el 2007— pero la relación es todavía tensa. A Bielsa le criticaron su sueldo, su lejanía con la prensa, su parsimonia, sus métodos. Dos episodios marcaron el alejamiento. Una: cuando Bielsa fue a dar una charla en una universidad, dos periodistas se colaron y publicaron la nota. La frase fue: “Bielsa dice que la generación del 98 es mejor que la actual”. Bielsa montó en cólera. La otra: le publicaron una foto donde se lo veía sin dientes.

“Vos también, Pasman, vos también la tenés adentro”
Diego Maradona
En Argentina los contactos son espaciados. Solo conferencia una vez a la semana y zona mixta —es decir, contacto con los jugadores por 15 minutos en un pasadizo— otro día. Todo bien hasta ahí. El tema es cuando a Maradona, que en su país es dios, lo critican como un vil mortal pecador. Maradona no soportó los palos tras las derrotas en las Eliminatorias y ni bien clasificó insultó a todos y en especial a Toti Pasman, un periodista que había dicho dos cosas. 1) Que Maradona no podía levantarse en las mañanas y que por eso programaba prácticas en la tarde 2) Que Diego era, lejos, el peor entrenador argentino de la historia. Un redactor de DT habló con Pasman al día siguiente de los ataques de Diego para saber qué rayos tenía adentro. “Honestidad y cariño por mi trabajo”, le dijo. Eso no le basta a Diego que, según tengo entendido, preferiría verlo cubrir en Afganistán antes que la Copa con Argentina.