Derrota de Phelps aumenta polémica sobre bañador de última generación

De los 16 récords batidos en los Mundiales de Roma de natación solo uno se consiguió con un traje que no está totalmente forrado de poliuretano

*Roma* (EFE).- La derrota de Michael Phelps en los 200 metros libre de los Mundiales de Roma ha aumentado, si cabe, la polémica sobre los bañadores de competición que ha marcado a la natación en los últimos 18 meses. El ocho veces campeón olímpico en Beijing 2008 y seis veces en Atenas 2004 se vio superado por una nadador desconocido para el gran público pero de una gran progresión en el último año, el alemán Paul Biedermann, nacido en 1986, en la final de los 200 metros libre. En la Piscina Olímpica del Foro Itálico de Roma se pudo ver a Phelps por primera vez en mucho tiempo con cara de pocos amigos tras salir del agua en una gran competición internacional. En los 200 metros libre, no perdía desde que fue derrotado en la final de Atenas 2004 por el australiano Ian Thorpe y el holandés Pieter van den Hoogenband, ya retirados, pero entonces tenía 19 años y eran sus primera medallas olímpicas. Ayer, el germano utilizó un bañador Arena de última generación, es decir forrado de poliuretano, para vencer al estadounidense con su Lazer de Speedo empleado en Beijing y quitarle el récord del mundo de la distancia. La fidelidad a su bañador y a su patrocinador le hizo perder el oro al nadador de Baltimore. De los 16 récords del mundo batidos en Roma, solo uno ha sido logrado con un bañador de la generación del año pasado, el LZR de Speedo, que también emplea ese material pero no en su totalidad, el de Gemma Spofforth.

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