Existen dos versiones sobre el pase de Roberto Silva al Werder Bremen

Mientras Diego Rebagliati, gerente del SC en el 2001, asegura que la directiva conocía todo; Alfonso Grados dice que se enteraron por los medios

*Por Pedro Canelo / Mario Fernández* Dos versiones distintas: Diego Rebagliati, gerente deportivo de Sporting Cristal en el año 2001, cuando se produjo la transferencia de Roberto Silva al club alemán Werder Bremen, firmó un papel donde el club le cedió la representatividad a Carlos Delgado para que negocie (de club a club como lo exige la FIFA) los derechos federativos del jugador. Rebagliati aseguró ayer que este procedimiento fue conocido por los dirigentes del club Sporting Cristal. En cambio, Alfonso Grados Carraro, directivo celeste en el 2001 y también en la actualidad, confirmó la versión de Francisco Lombardi (presidente de Cristal cuando se dio el traspaso de Silva), quien dijo que los directivos no conocían de lo que se hizo con el pase de Roberto Silva (es decir, que no conocían de ese 1’350.000 dólares que el Werder Bremen al final pagó por el préstamo del delantero). “Estoy asesorándome, revisando los papeles que se firmaron aquella vez con el pase de Roberto. Nunca he trabajado bajo la mesa ni independientemente. Todo traspaso y transacción ha sido con pleno conocimiento de la directiva de turno. Tengo documentos que demuestran que los directivos sí conocían de este y otros casos más. La relación entre Image y Sporting Cristal siempre fue muy buena y transparente”, dijo Rebagliati. Con este documento de representatividad del club, Delgado logró recuperar y superar cinco veces su inversión inicial. Había invertido con su empresa Imagesa (International Agency Management SA) de Panamá la cantidad de 250.000 dólares por la cláusula de disolución de contrato y obtuvo 1’350.000 dólares por el préstamo del jugador. El directivo de Cristal, Alfonso Grados Carraro, ratificó la versión de Francisco Lombardi: la directiva no fue informada de las cantidades que se manejaron en la mencionada negociación. “No tendríamos tampoco que saberlo porque ya habíamos recibido el pago de disolución de contrato. Ya no participábamos de ninguna negociación”, dijo Grados quien confirmó que la directiva cervecera se encuentra aún investigando el caso. *UN PASE POLÉMICO* La mejor campaña de Roberto Silva fue prácticamente la primera. En 1999, el delantero saltó al primer orden con una actuación determinante en Alianza Lima. Al año siguiente llega a Cristal, donde pasó casi inadvertido. A pesar de ello, en el 2001 apareció una opción de negocio donde aún no se descubre quién fue el principal beneficiado. Carlos Delgado, agente FIFA, representante de Silva y presidente del directorio de la empresa Image, consiguió el dinero y como inversionista decidió pagar la cláusula de rescisión de contrato de Silva con Cristal, la cual ascendía a 250.000 dólares. Ya desvinculado del club cervecero, Silva, con la intermediación de Delgado, consiguió una prueba en el Bremen. El club alemán decide pagar por el préstamo del jugador la cantidad de 1’350.000 dólares, la cual fue destinada a las arcas de Image Panamá (la empresa que invirtió los 250.000 dólares que pagó por Silva para liberarlo). Según una copia de un manuscrito entregado por los abogados de Fiorella Faré (esposa de Carlos Delgado, en proceso de divorcio) este dinero fue repartido de la siguiente manera: 250.000 dólares para SC (Cristal), 100.000 dólares para JB (Jürgen Born), presidente del Werder Bremen, 10.000 dólares para DR (Diego Rebagliati) y 895.875 dólares para CPB (Claudio Pizarro Bossio). Lícita o no, la negociación por Silva sigue dejando muchas dudas.

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